En dos horas tomo el tren para Lisboa, mañana a las nueve de la mañana empiezo mi Camino de Santiago.
Les dejo este soneto con afecto
Como el viaje de un verso peregrino
exiliado de letras y canciones,
cargada la mochila de emociones
y en mis botas el beso del Camino.
Al Apóstol le llevo un pergamino
rebosante de estrofas y oraciones,
poesía que aventa corazones
y que ustedes envuelven con su trino.
El cielo de Santiago es alegría
con el eco de lluvia en el tejado,
como versos de dulce letanía.
En el Camino me he reconfortado
a la ida sin ninguna compañía,
y ahora con mi verso desgranado.
PepeSori
Les dejo este soneto con afecto
Como el viaje de un verso peregrino
exiliado de letras y canciones,
cargada la mochila de emociones
y en mis botas el beso del Camino.
Al Apóstol le llevo un pergamino
rebosante de estrofas y oraciones,
poesía que aventa corazones
y que ustedes envuelven con su trino.
El cielo de Santiago es alegría
con el eco de lluvia en el tejado,
como versos de dulce letanía.
En el Camino me he reconfortado
a la ida sin ninguna compañía,
y ahora con mi verso desgranado.
PepeSori
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