Mamen, directamente me he ido a leer algunos comentarios porque he visto claramente el significado pero no me atrevería a comentar sin corroborarlo mínimamente, y veo que por ejemplo Pincoya ve lo mismo que yo veo. La tristeza de una madre que, por la sazón del tiempo, parece dejar de serlo tiene que ser incalculable. No poder medir tantos instantes, sentimientos que se cierran, palabras que ahogar en la garganta para jamás salir, y vender el diccionario de amor por uno de resignación, con palabras que no vienen envueltas en ramos de flores, sino tallos y hebras que arañan y astillan el corazón. Sí, esos ojos nunca abrieron, otros ojos no son los mismos que aquéllos, ni las vidas se repiten, aunque el amor que generas en ti sea siempre el mismo, será diferente el que tengas ahora que el que reservabas para aquéllos. Es que no hay explicación ni lógica que te responda, los abrirás en oraciones, tal vez, o en sueños y palabras dirigidas al fondo del rincón, allí quizá sean escuchadas y se abran para ti los ojillos que no llegaste a ver.
Te dejo lo que permita el portal, un abrazo, ahora que ya no es mayo.