lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Ay, cuando te miro,
del alma entera
se escapa un suspiro.
Tu entrecejo ondulado
por ventiscas de cielo
canaliza la sangre,
su espesor y su celo.
Ay, cuando te miro,
a través del sendero
no veo los árboles del camino,
ni las sombras a lo lejos,
solo veo tu aureola
de candor... y fuego.
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