Hermosas y tiernas letras se desprenden de tu bello poema. A mi patio llegan toda clase de aves , pero los gorriones son los que se quedan más tiempo y me encanta observarlos , es divertido pero se aprende muchas cosas de ellos . Me encantó la sensibilidad que demuestras ante tan pequeñas criaturas. Un enorme abrazo querida poetisa![]()
Tus marrones y ocres
perfilan la ternura;
tu alma sonríe a la mía,
trémula en tus horizontes.
Almas salvajes,
aprisionadas, solas,
no pueden volar
más allá de sus sombras.
Estéril paisaje,
es cárcel... y laurel.