Eósforo
Poeta asiduo al portal
A una hamaca
De dos cáñamos cuelga tu figura,
sobre pilares, postes de entereza;
columpias a los niños con destreza,
solo que silenciosa, en tu ternura.
En tu regazo cubres con premura
a los amantes mudos, de belleza;
como pájaro alado eres proeza,
aposento de sueños y bravura.
En el morral de hombres y mujeres
te guardas para alivio y buen descanso:
eres nido, capullo y mariposa.
Cómplice de cariños y quereres,
fiel sinuoso torrente de remanso,
atarraya de amores, verso y prosa.
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