Hallé las causas de mi tontería
entre las olas frías de la sopa.
Mi propia cura por la librería
mientras le daba al piso con la mopa.
Los viernes eran de lavandería.
Planchaba los domingos esa ropa.
Los martes curso de repostería.
Y el asunto marchaba viento en popa.
Rey de escobas; primera, cartas, oros
y siete velos (como Salomé)
Era cristiano fino y tantos moros.
A poco del taller de macramé
la junta del canasto sacó choros.
Lástima, era tan rico el consomé.
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