epimeteo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vanidad que te extiendes en alud
emitiendo patético reflejo.
Consumido en su hueso y su pellejo
un anciano se pudre en senectud.
Fuera, lejos, arroja su inquietud
mirándose nostálgico al espejo;
se dice para si: no soy tan viejo,
solo un ser de olvidada juventud.
La imagen, sin recato, aquí le engaña;
y no espeja, en rigor, la realidad
de la Muerte que en vida le acompaña.
Y muéstrale, afilada su guadaña,
la ruta de dudosa eternidad
que es la recta final de esa campaña.
emitiendo patético reflejo.
Consumido en su hueso y su pellejo
un anciano se pudre en senectud.
Fuera, lejos, arroja su inquietud
mirándose nostálgico al espejo;
se dice para si: no soy tan viejo,
solo un ser de olvidada juventud.
La imagen, sin recato, aquí le engaña;
y no espeja, en rigor, la realidad
de la Muerte que en vida le acompaña.
Y muéstrale, afilada su guadaña,
la ruta de dudosa eternidad
que es la recta final de esa campaña.
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