prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aun que estés amando de verdad
es muy difícil aprender a decirlo
y que seas creído por la palabra.
Hay que practicarlo a través de las flores,
por eso los hombres acostumbran, antes de regalarlas,
a quedar un rato mirándolas, y otro rato
diciéndoles, tontamente, te quiero.
Yo creo que decir te quiero a una flor
mientras estés pensando en una mujer,
es una infamia.
Pero decir te quiero a una mujer,
mientras piensas en una flor,
es algo bendito.
A veces los buenos sentimientos se esconden
detrás de las palabras más frías,
así se conservan mejor.
es muy difícil aprender a decirlo
y que seas creído por la palabra.
Hay que practicarlo a través de las flores,
por eso los hombres acostumbran, antes de regalarlas,
a quedar un rato mirándolas, y otro rato
diciéndoles, tontamente, te quiero.
Yo creo que decir te quiero a una flor
mientras estés pensando en una mujer,
es una infamia.
Pero decir te quiero a una mujer,
mientras piensas en una flor,
es algo bendito.
A veces los buenos sentimientos se esconden
detrás de las palabras más frías,
así se conservan mejor.
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