Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
DEBEIS ESTAR FUERTES PARA ESCUCHAR ESTA MARAVILLA QUE ENLAZO A MI POEMA.
GRANDE, GRANDE!! RICARDO... TE ADORO; PERO ERES DEVASTADOR!!
[video=youtube;CRVGDbtJOz8]http://www.youtube.com/watch?v=CRVGDbtJOz8[/video]
Me ganó tu mirada entristecida
y maceré mis lágrimas,
ésas que vertía cada noche,
para ser colirio en tus ojos
que aclararan tus mañanas.
A los gusanos de tu alma,
que se la comían a bocados
como si fuera una manzana,
les tejí una tela de araña
con las esperanzas que me quedaban.
Me zambullí en tus aguas,
en ese infierno húmedo
donde te hundías sin remedio
y te dejé mi corazón flotando
para que a él te amarraras.
Luciérnagas de versos
se desprendían de mis labios,
colibríes mis dedos volando
entre tus anhelos hibernados
con la primavera en su aleteo.
Te acompañaba a estar solo,
como esa canción que me cantabas
al abrigo de cada madrugada.
Yo sentía que era un regalo,
tú tal vez no sentías nada.
Esa banda sonora no calla,
siguen ensordeciendo sus notas…
Pero ya
¡No me queda llanto
ni esperanzas que darte!
¡Se ahogó mi corazón
de tanto amarte!
¡Luciérnaga apagada!
¡Colibrí sin alas!
¿Quién me acompaña
a mí ahora?
GRANDE, GRANDE!! RICARDO... TE ADORO; PERO ERES DEVASTADOR!!
[video=youtube;CRVGDbtJOz8]http://www.youtube.com/watch?v=CRVGDbtJOz8[/video]
Me ganó tu mirada entristecida
y maceré mis lágrimas,
ésas que vertía cada noche,
para ser colirio en tus ojos
que aclararan tus mañanas.
A los gusanos de tu alma,
que se la comían a bocados
como si fuera una manzana,
les tejí una tela de araña
con las esperanzas que me quedaban.
Me zambullí en tus aguas,
en ese infierno húmedo
donde te hundías sin remedio
y te dejé mi corazón flotando
para que a él te amarraras.
Luciérnagas de versos
se desprendían de mis labios,
colibríes mis dedos volando
entre tus anhelos hibernados
con la primavera en su aleteo.
Te acompañaba a estar solo,
como esa canción que me cantabas
al abrigo de cada madrugada.
Yo sentía que era un regalo,
tú tal vez no sentías nada.
Esa banda sonora no calla,
siguen ensordeciendo sus notas…
Pero ya
¡No me queda llanto
ni esperanzas que darte!
¡Se ahogó mi corazón
de tanto amarte!
¡Luciérnaga apagada!
¡Colibrí sin alas!
¿Quién me acompaña
a mí ahora?
Última edición: