Adios a la luz

tanito

Poeta fiel al portal
melancolia-mujer.jpg




Refresca la brisa el paseo de los niños
mientras comentan sus gestas de guerra,
armados tan solo con tirachinas
que siempre ganaron peleas
y nunca mordieron la tierra.

Vuelan sus mentes y lenguas para hablar de un futuro
plagado de ideas de cuero y de piedra,
de dibujos que se multiplican por el infinito,
de color en los ojos y en las camisetas
que se exponen para regocijo de los paseantes
en playas y pueblos los días de fiesta.

Quisieran mamar de aquel firmamento
preñado de constelaciones rojizas y bellas,
sus labios pueriles solo les alcanzan
temblando febriles a rozar la gloria
que da el roce de un beso sentido,
que da esa caricia de amorosas yemas.

Vuelta a la infancia,
logro de quimeras.

Revienta los sueños de los churumbeles
un brusco destello de fuego canalla
surgido de un fondo podrido de negra alacena,
secando los mares y los lacrimales,
mojando la espalda de aquel blanco cielo
que ya se ha perdido tras nubes fatales
nacidas de aguas obscenas.

Murieron los besos de las amapolas
al agotarse la sangre en sus venas.
No brillaba la piel de la Venus
al tornarse el mármol en cera.
Ya no juega en la orilla la niña
al sentir que una ola la lleva.
Ni los torpes tirones de pelos
que aquel niño travieso le diera
consigue que cambie su rictus
que no dice nada ni decir espera.
Los humos se contaminaron
y las risas son quejas.
Ni arenas ni piedras esperan mañana,
ni complicidades de noches en vela.

Adiós a la infancia que mojo su mecha,
adiós a la luz…,
…el invierno acecha.
 
Última edición:
Expresas muy bien el miedo que provoca sentir que el niño forma ya sólo parte de los recuerdos , y es alguien ajeno a nosotros y lo añoramos . Se apaga la luz . Me ha gustado . Una buena canción a la nostalgia.
 
Muchísimas gracias, BONITA, por tu simpático comentario. Creo que los críos tienen un sexto sentido, y hasta sin luz hacen blanco con el tirachinas. Otra cosa somos los Peter Panes que nos creemos niños y luego no damos ni una, jajaja, para nosotros si haría falta una buena lumbre para ver algo, jajaja.
Besosss y ¡ sonrío !
 
Amiga ANÁNGELIS: Nuevamente me das un chute de energía y motivación. Un orgullo agradar a una gran poeta como tú.
¡ Besos !
 
Dejando de apuñalar vuestras pupilas... Un gusto leerte
 
Amiga LAURA, me halagas con tu visita y con tu comentario, y más teniendo en cuenta que hablas de escritos, lo que significa que has leido más de uno. Mil gracias.
 
Muchas gracias, HATE, por visitar estos lares y por motivarme con tu comentario. Prometo visita.
 
Es un poema de una melancolía abrumadora. Asumida y consciente. El paso del tiempo es inevitable.

Pero luego queda el reinventarnos, no hay por qué asumir todo lo que nos cuentan como si fuera un axioma.
Alguien dijo: "O inventa cada quien su propio sistema, o alguien vendrá para imponerle el suyo".

Mil besos, tanito.
 
¡ UUyyy, SUSI!, vaya reflexión. Estas en lo cierto pero esto es solo un sencillo poema triste. La tristeza y la añoranza existen y todo el mundo pasamos por ellas en mayor o menor manera, creo que es inevitable. El poema trata de reflejar esos tristes momentos que en ocasiones llegan a ser enloquecedores de puro dolorosos (Acuérdate de la reina Juana, jajaja). De todas formas tu reflexión es muy apropiada por positiva y optimista.

¡ Abrazo enorme !
 
Hasta los que no hemos tenido una infancia demasiado acomodada tenemos añoranza de esos días, querida HUELLAS. La felicidad que da la ignorancia de ciertas cosas digo yo que podría ser la causa. Millones de gracias.
¡ Musuak, amiga !
 
melancolia-mujer.jpg




Refresca la brisa el paseo de los niños
mientras comentan sus gestas de guerra,
armados tan solo con tirachinas
que siempre ganaron peleas
y nunca mordieron la tierra.

Vuelan sus mentes y lenguas para hablar de un futuro
plagado de ideas de cuero y de piedra,
de dibujos que se multiplican por el infinito,
de color en los ojos y en las camisetas
que se exponen para regocijo de los paseantes
en playas y pueblos los días de fiesta.

Quisieran mamar de aquel firmamento
preñado de constelaciones rojizas y bellas,
sus labios pueriles solo les alcanzan
temblando febriles a rozar la gloria
que da el roce de un beso sentido,
que da esa caricia de amorosas yemas.

Vuelta a la infancia,
logro de quimeras.

Revienta los sueños de los churumbeles
un brusco destello de fuego canalla
surgido de un fondo podrido de negra alacena,
secando los mares y los lacrimales,
mojando la espalda de aquel blanco cielo
que ya se ha perdido tras nubes fatales
nacidas de aguas obscenas.

Murieron los besos de las amapolas
al agotarse la sangre en sus venas.
No brillaba la piel de la Venus
al tornarse el mármol en cera.
Ya no juega en la orilla la niña
al sentir que una ola la lleva.
Ni los torpes tirones de pelos
que aquel niño travieso le diera
consigue que cambie su rictus
que no dice nada ni decir espera.
Los humos se contaminaron
y las risas son quejas.
Ni arenas ni piedras esperan mañana,
ni complicidades de noches en vela.

Adiós a la infancia que mojo su mecha,
adiós a la luz…,
…el invierno acecha.
 
melancolia-mujer.jpg




Refresca la brisa el paseo de los niños
mientras comentan sus gestas de guerra,
armados tan solo con tirachinas
que siempre ganaron peleas
y nunca mordieron la tierra.

Vuelan sus mentes y lenguas para hablar de un futuro
plagado de ideas de cuero y de piedra,
de dibujos que se multiplican por el infinito,
de color en los ojos y en las camisetas
que se exponen para regocijo de los paseantes
en playas y pueblos los días de fiesta.

Quisieran mamar de aquel firmamento
preñado de constelaciones rojizas y bellas,
sus labios pueriles solo les alcanzan
temblando febriles a rozar la gloria
que da el roce de un beso sentido,
que da esa caricia de amorosas yemas.

Vuelta a la infancia,
logro de quimeras.

Revienta los sueños de los churumbeles
un brusco destello de fuego canalla
surgido de un fondo podrido de negra alacena,
secando los mares y los lacrimales,
mojando la espalda de aquel blanco cielo
que ya se ha perdido tras nubes fatales
nacidas de aguas obscenas.

Murieron los besos de las amapolas
al agotarse la sangre en sus venas.
No brillaba la piel de la Venus
al tornarse el mármol en cera.
Ya no juega en la orilla la niña
al sentir que una ola la lleva.
Ni los torpes tirones de pelos
que aquel niño travieso le diera
consigue que cambie su rictus
que no dice nada ni decir espera.
Los humos se contaminaron
y las risas son quejas.
Ni arenas ni piedras esperan mañana,
ni complicidades de noches en vela.

Adiós a la infancia que mojo su mecha,
adiós a la luz…,
…el invierno acecha.
Añoranzas de tiempos, pasajes que han quedado
entre instantes que se prenden y dan vida en recuerdos
en ocasiones plenos de obstruidas memorias.
excelente el recorrido y esas esencias tristes que
vierte la obra. saludos siempre de luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba