Sin ese afortunadamente no sería una frase nueva, sería la misma que todos hemos escuchado más de dos veces, para mí tiene varios sentidos posibles, el último que vengo defendiendo... nadie va a ser mejor que los demás ni más afortunado por afortunado o digno que en la vida haya sido, que en la muerte seremos lo mismo, exactamente lo mismo. No hay reyes, ni mendigos ni trato diferente.
Otro sentido es para quien sea creyente y eche de menos a sus seres queridos, les recuerdo que tendrán otra oportunidad afortunadamente en que habrá reencuentro.
A los no creyentes que se sienten dichosos y a la vez culpables de vivir a la par que tal persona ha dejado de existir, les recuerdo que no hay fortuna, que todos tenemos un momento diferente, y no es para festejar el hecho de permanecer vivos pues no es mayor suerte ni peor, es la misma en momento diferente.
Así, a vuelapluma, algunos hilillos.
Por cierto, yo no sé cuántas de las cosas y avatares que no somos capaces de solucionar en esta vida, sin más intervención que la fabulosa mano del hombre, (y soy ampliamente irónico, de acuerdo, con el espectro humano) no tendrán solución en otras vidas, dimensiones o "más allás", nadie ha regresado para contarnoslo, je je.
Es una visión diferente, gracias por hacerme pensar, compañero, un abrazo