Es el Duero tan grande y generoso
que fecunda la tierra de Castilla,
prisionero va al sur y en la otra orilla
del cañón, se le admira caudaloso.
Y en el cauce ya nada más hermoso,
que la luna en el cielo cuando brilla
con su espejo de luz, ¡qué maravilla!
y a las puertas de Soria tan grandioso.
Bronco el Duero, de una vertiente llora,
al sentirse en si mismo desbocado
con la fuerza de un Dios en su coraje.
Portugal, lo recibe y se enamora,
escanciando en Oporto su pecado
y desnudo en el mar acaba el viaje.
que fecunda la tierra de Castilla,
prisionero va al sur y en la otra orilla
del cañón, se le admira caudaloso.
Y en el cauce ya nada más hermoso,
que la luna en el cielo cuando brilla
con su espejo de luz, ¡qué maravilla!
y a las puertas de Soria tan grandioso.
Bronco el Duero, de una vertiente llora,
al sentirse en si mismo desbocado
con la fuerza de un Dios en su coraje.
Portugal, lo recibe y se enamora,
escanciando en Oporto su pecado
y desnudo en el mar acaba el viaje.
PepeSori
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