Al otoño
Atrás quedaron brisas del verano,
amaneceres cálidos, brillantes
que me llevaron ciego de la mano
hacia una mar de espumas incesantes.
Olas nostálgicas de plata fina
marchaban y volvían susurrantes
marchaban y volvían cual camina
calmo, gozando de la última brisa
antes de que el otoño se defina.
Atrás quedó el verano, se divisa
al sol tiñendo copas en dorado,
hojas que van mudando su camisa,
parece un cuadro al cielo moteado
de hojas verdes y rojas... y amarillas
que dejarán el suelo enmoquetado
brillando por la noche cual bombillas
cuando decida pasear la luna
y de las ramas broten tonadillas...
suaves, cual fueran versos de la tuna.
Nuevas fragancias brotan del madroño,
¡Qué noble brisa vuela que ya acuna!
¡Qué suave luce el cielo por otoño!
Luis
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