eduardocarpio
Poeta adicto al portal
ALGO MÁS ALLÁ
Me perdí, soledad, en tu frente
y en tus sombras había tristeza,
fue la aurora de luces crecientes
quien de nuevo doró la tiniebla...
Sé de la herida siempre evidente,
sé de la arcilla oscura que entierra
en el mismo sepulcro a los seres
en la misma oquedad de la estrella...
Nunca crueldad supuse a la muerte,
nunca he sabido cómo se acerca,
una rosa si acaso lo fuere
apagando el color su existencia...
No perciben los hombres su suerte
ni las cosas que lleva a su vera,
sola la noche, late aparente,
sola la flor, parece ligera...
Tal vez el corazón nos devuelve
la confusión del sol que se acuesta,
porque nada deshoja inclemente
el sentir del carmín por sus venas...
eduardocarpio
20 de octubre de 2014
Me perdí, soledad, en tu frente
y en tus sombras había tristeza,
fue la aurora de luces crecientes
quien de nuevo doró la tiniebla...
Sé de la herida siempre evidente,
sé de la arcilla oscura que entierra
en el mismo sepulcro a los seres
en la misma oquedad de la estrella...
Nunca crueldad supuse a la muerte,
nunca he sabido cómo se acerca,
una rosa si acaso lo fuere
apagando el color su existencia...
No perciben los hombres su suerte
ni las cosas que lleva a su vera,
sola la noche, late aparente,
sola la flor, parece ligera...
Tal vez el corazón nos devuelve
la confusión del sol que se acuesta,
porque nada deshoja inclemente
el sentir del carmín por sus venas...
eduardocarpio
20 de octubre de 2014
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