Lírico.
Exp..
Algunos no aprenden nunca
Haciendo limonada con el asco;
amando el burdo vuelo de las moscas;
gritándole al silencio compostura;
sacudiéndome bien tanta pamplina.
Así me encuentro hoy, así te digo
que tú eres un experto en naderías,
experto eres en pompas de jabón,
experto en pajaritas de papel,
experto en alacranes de cartón,
experto en ser experto para nunca,
estás hecho un experto en los tapones
para ignorar la voz de tu conciencia.
Si el sol sale temprano, lo refutas;
si el agua está salada, no te mojas;
si el mundo te habla claro cada día,
te subes a la parra y ya no escuchas,
no vaya a ser que tenga la razón.
Tranquilo, continúa siendo experto
en derramar el vaso de tu tiempo
y luego no secar el estropicio,
pues ya vendrá de nuevo a rellenarte
la copa que has tirado tantas veces
tu viejo mayordomo resignado.
Pero recuerda que esto tiene un precio
que la vida sabrá cobrarte exacta:
la afilada factura de la culpa.
Haciendo limonada con el asco;
amando el burdo vuelo de las moscas;
gritándole al silencio compostura;
sacudiéndome bien tanta pamplina.
Así me encuentro hoy, así te digo
que tú eres un experto en naderías,
experto eres en pompas de jabón,
experto en pajaritas de papel,
experto en alacranes de cartón,
experto en ser experto para nunca,
estás hecho un experto en los tapones
para ignorar la voz de tu conciencia.
Si el sol sale temprano, lo refutas;
si el agua está salada, no te mojas;
si el mundo te habla claro cada día,
te subes a la parra y ya no escuchas,
no vaya a ser que tenga la razón.
Tranquilo, continúa siendo experto
en derramar el vaso de tu tiempo
y luego no secar el estropicio,
pues ya vendrá de nuevo a rellenarte
la copa que has tirado tantas veces
tu viejo mayordomo resignado.
Pero recuerda que esto tiene un precio
que la vida sabrá cobrarte exacta:
la afilada factura de la culpa.
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