¡ALLÍ DONDE EL ALBA MORA! DÉCIMAS.

Maktú

Poeta que considera el portal su segunda casa
Me hago cadencia contigo,

parte de tu gran misterio,

nicho de este cementerio

que por fiel vive conmigo.

Me hago tuyo y soy testigo

del sendero que me espera

más allá de la frontera

que delimita el espacio

donde se acerca despacio

tu llamada a mi sordera.


Me hago querencia furtiva,

humano y polvo en la nada,

hueco donde la hondonada

se incrementa delictiva.

Libo tu sal rediviva

-la de la blanca presencia-

para gustar de la Esencia

que derramada y ferviente

se convierte de repente

en la Luz de mi existencia.


Me hago tu faz porque quiero

tener tu cara en mi cara

acomodándote para

llevarte dentro certero.

Te reclamo, compañero,

donde mi voz se silencia

entre el dolor y la ausencia

que no tenerte me deja,

entre la paz que no ceja

y tu amorosa experiencia.


Me hago al son de tu sonido

engalanando el momento,

dando cuerda al sentimiento

por no inmolarte en olvido.

Me hago verso decidido

con el que pintar mi aurora

de manera transgresora

y en colores naturales

que me colmen celestiales

con tu sol y sin demora.


¡Allí donde el alba mora!
 
Tu llamada, y mi sordera.
Pintar mi aurora, de manera transgresora.
Donde mi voz se silencia, entre el Dolor y la ausencia.
Dando cuerda al sentimiento, por no inmolarte en olvido.


Y eso, no tiene remedio. Je, je, je. Es lo más divertido.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba