E.Fdez.Castro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Alma mía, ponte al frente,
del organismo somático,
del vital melodramático,
de mi mecánica mente
y del ser incompetente.
A estos tus subalternos
no dejes todos gobiernos,
que no saben lo que hacen,
porque solo se complacen
en más y más corrompernos.
Mira que mi cuerpo físico
gusta tanto de la inercia
que no cree ni comercia
con todo lo metafísico;
mientras no se encuentra tísico;
se complace con dormir,
además con bien vivir,
comer hasta reventar,
poquito de trabajar
y de los deberes huir.
En cuanto al emocional
con deseo y placer
y lujuria del tener,
sea bien o esté mal;
es así mí ser vital.
Le gusta la buena vida,
buenos platos y bebida;
no por el comer en sí
sino por estar así
disfrutando la comida.
De la mente, que decir,
manteniendo el error,
el prejuicio que es peor
de costumbre de mentir,
para mejor se sentir.
Cuando busca la verdad
que me da la libertad
de descubrirme a mí mismo
todo resulta anarquismo
que pide la santidad.
El día que yo despierte
estará lo más grandioso
en mi cuerpo defectuoso
con mi sentimiento inerte
y la mente que diserte
de todos las obsesiones
y que atienda a las razones
que me manda el corazón
y que deje la afición
de atender esos bribones.
Dejar la Reina mandar,
que para eso ha venido,
del beatífico nido
donde vivir es gozar,
para al ser humano alzar.
Y en cuanto al corporal
lo mismo que lo vital
e incluso nuestra mente
que se deje lo renuente
cuando lo que hace está mal.
Epilogo: El cuerpo, el vital y la mente tienen consciencias autónomas y enfrentadas unos con otros.
El alma, en nuestro estado de consciencia actual, es la Reina que como mucho los reprende, mas ellos suelen seguir con sus errores, haciendo de malos ministros.
Décimas (abbaaccddc)
Castro. 5 de noviembre del 2021
del organismo somático,
del vital melodramático,
de mi mecánica mente
y del ser incompetente.
A estos tus subalternos
no dejes todos gobiernos,
que no saben lo que hacen,
porque solo se complacen
en más y más corrompernos.
Mira que mi cuerpo físico
gusta tanto de la inercia
que no cree ni comercia
con todo lo metafísico;
mientras no se encuentra tísico;
se complace con dormir,
además con bien vivir,
comer hasta reventar,
poquito de trabajar
y de los deberes huir.
En cuanto al emocional
con deseo y placer
y lujuria del tener,
sea bien o esté mal;
es así mí ser vital.
Le gusta la buena vida,
buenos platos y bebida;
no por el comer en sí
sino por estar así
disfrutando la comida.
De la mente, que decir,
manteniendo el error,
el prejuicio que es peor
de costumbre de mentir,
para mejor se sentir.
Cuando busca la verdad
que me da la libertad
de descubrirme a mí mismo
todo resulta anarquismo
que pide la santidad.
El día que yo despierte
estará lo más grandioso
en mi cuerpo defectuoso
con mi sentimiento inerte
y la mente que diserte
de todos las obsesiones
y que atienda a las razones
que me manda el corazón
y que deje la afición
de atender esos bribones.
Dejar la Reina mandar,
que para eso ha venido,
del beatífico nido
donde vivir es gozar,
para al ser humano alzar.
Y en cuanto al corporal
lo mismo que lo vital
e incluso nuestra mente
que se deje lo renuente
cuando lo que hace está mal.
Epilogo: El cuerpo, el vital y la mente tienen consciencias autónomas y enfrentadas unos con otros.
El alma, en nuestro estado de consciencia actual, es la Reina que como mucho los reprende, mas ellos suelen seguir con sus errores, haciendo de malos ministros.
Décimas (abbaaccddc)
Castro. 5 de noviembre del 2021