Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
El viento es un silbido;
hay nostalgia por los lobos:
ya no existen.
Siento al insomnio como un castigo por su ausencia:
la soledad danza entre los montes con las sombras
esa danza intemporal que se marca
quejido tras quejido,
mientras los fantasmas desfallecen
buscando, entre los ausentes destellos de luna,
esas pupilas llenas
que los vienen a espiar.
La noche dura tres minutos
desde que la luna se fugó de los cielos
llevándose la marea;
y, a la mar...
hay nostalgia por los lobos:
ya no existen.
Siento al insomnio como un castigo por su ausencia:
la soledad danza entre los montes con las sombras
esa danza intemporal que se marca
quejido tras quejido,
mientras los fantasmas desfallecen
buscando, entre los ausentes destellos de luna,
esas pupilas llenas
que los vienen a espiar.
La noche dura tres minutos
desde que la luna se fugó de los cielos
llevándose la marea;
y, a la mar...