Luis Elissamburu
Poeta fiel al portal
Conocí al gorrión
asomado a mi ventana,
con la misma sorpresa
que él tuvo
al ver llena mi mano
con torta de manzana.
Ninguno de los dos
conocía el miedo o la trampa.
Por eso, fuimos amigos
durante el tiempo,
que niños y aves,
comparten sus mañanas.
Los años se vuelven grises,
nos llenan de nostalgias.
En honor a éllas,
mi cocina está abierta
a toda visita
curiosa y emplumada.
asomado a mi ventana,
con la misma sorpresa
que él tuvo
al ver llena mi mano
con torta de manzana.
Ninguno de los dos
conocía el miedo o la trampa.
Por eso, fuimos amigos
durante el tiempo,
que niños y aves,
comparten sus mañanas.
Los años se vuelven grises,
nos llenan de nostalgias.
En honor a éllas,
mi cocina está abierta
a toda visita
curiosa y emplumada.