Adrian Gerardo
Poeta fiel al portal
Un abanico de estrellas vino cantando hasta mi mesita de luz, con una sonrisa que confiesa amistad las recibí sin pestañar.
Desde la ventana, unas mariposas me regalaron un caleidoscopio de rayitos sobre el cristal, entonces con mi confianza de niño sali a jugar con ellas, me enrede con su polvo de magia, bebi la alegria en la simpleza.
Noté que los perros me miraban y sus colas se sumaron como un coro nocturno, el mas excelso concierto, concierto natural para aprender y amar.
