Amigo humano.

Nommo

Poeta veterano en el portal
¿ Somos amigos ?
Naranjas e higos secos.
Fresas y almendras. Trufas de chocolate, y bombones con avellanas por adentro.
Luciérnagas y abejas. Libélulas y saltamontes. Escarabajos peloteros y hormigas.


Olivos y cactus del desierto. Ordenadores personales, y sofás y chimeneas.


Hay tantos límites y moldes para cada existencia...
Una pequeñez inaudita define a cada ser humano.
Que se manifiesta en su tierna infancia, mientras mama de los pechos de su madre.
Y le acompaña a lo largo de toda su vida. Incluso siendo adulto.


Yo, esa sensación, no la oculto por más tiempo. Sigo siendo un niño, siempre.
 
Será cierto, mi querido amigo, que aún se sienta niño ? Si es así, entonces no es extraterrestre...
porque sólo la raza humana, tiene esa facilidad psicológica de evadir su realidad, y hacerse niño
cuando mete la pata... Digamos que le creemos; aunque como dice el compañero Ricardo López.
ni vos mismo te lo creés... pero tratándose de nuestro excelso poeta del sarcasmo y la ironía refi-
nada... digamos que todavía nos queda una poca de fe... y me lo imagino abrazadito a su madre,
tomando la lechita... Y qué tiene de malo.. yo también cuando tengo mis ataques psicóticos de
doble personalidad ... hago lo mismo... yo también entonces sigo siendo un niño.. Pero no se lo
diga a nadie mi amigo, recuerde que soy nuevo y me pueden sancionar....

Con todo mi cariño y mis respetos, se despide su amigo latinoamericano, desde el Gran Buenos
Aires..:
El Gitano.​
 
Última edición:
Gitano, usted rebosa Sabiduría.
Ricardo, amigo...
Todos somos párvulos.
Carles Puigdemont se divierte.
También, los Morancos de Triana.
Los Beatles, Queen, Jon Bon Jovi...


Intentan pasarlo divinamente. Pero no abultan mucho, en relación a la Madre Tierra.


Necesariamente, somos pequeños. Muy pequeños.
 
¿ Somos amigos ?
Naranjas e higos secos.
Fresas y almendras. Trufas de chocolate, y bombones con avellanas por adentro.
Luciérnagas y abejas. Libélulas y saltamontes. Escarabajos peloteros y hormigas.


Olivos y cactus del desierto. Ordenadores personales, y sofás y chimeneas.


Hay tantos límites y moldes para cada existencia...
Una pequeñez inaudita define a cada ser humano.
Que se manifiesta en su tierna infancia, mientras mama de los pechos de su madre.
Y le acompaña a lo largo de toda su vida. Incluso siendo adulto.


Yo, esa sensación, no la oculto por más tiempo. Sigo siendo un niño, siempre.
No es fácil crecer, después de todo, besos
 
Yo lo consigo, pero voy dejando atrás, una estela de lágrimas.
Porque sigo siendo un niño.
Y también, un poco, mujer.
Y eso es lo que me duele.
Mi ideal es el varón, pero por lo visto, no es mi sino. O mi destino. No puedo realizar ese milagro.
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba