Eduardo Morguenstern
Poeta que considera el portal su segunda casa
En algún inaccesible nivel del Universo cuajado de vaporosos tules estelares (punteados por aparentes gránulos que son enjambres de galaxias), allí donde todo es inmenso, inenarrablemente bello que el aliento humano se detiene, en el supremo éxtasis que la hermosura infinita induce, allí -sin dudas- mora tu alma, Ann, y por misterioso prodigio la Suprema Voluntad Rectora nos alcanza el susurrante eco de tus versos...
Y brota al instante este demorado aplauso que resuena como fondo apagado a ellos al leerlos!
Estrellas a la poeta consagrada y a la muy querida amiga.
Eduardo.
Y brota al instante este demorado aplauso que resuena como fondo apagado a ellos al leerlos!
Estrellas a la poeta consagrada y a la muy querida amiga.
Eduardo.
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