claudiorbatisti
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Amor de internet:
Se dice de aquello que suele ocurrir, cuando llevas una vida tan chata que te enamorarías hasta de un semáforo.
El gran poeta Federico García Lorca mezclaba sus amores, entre la ambigüedad de los sexos y el amor onírico por su hermana.
El filósofo austríaco Frederick Nietzche, mezclaba sus amores con su amigo Paul Re, la preciosa rusa Salomé y la droga que lo alucinaba en una onírica y fantástica inmersión en las visiones dantescas del demonio.
Un enamoramiento obsesivo, etéreo, imposible, es como una ideal comezón del alma, que pica pero gusta, es como un acto de negación de la realidad.
Te puedes enamorar de un poema, de una carta, de un chat privado con revelaciones íntimas.
Te puedes enamorar de un emoticón amable, de un emoticón sonriente o de un privado inesperado.
Y la tersura y la consistencia de estos enamoramientos no se parece a la de los amores reales, tangibles y posibles.
Son fascinantes porque intuyes, que contienen algo extraordinario que nunca estará a tu alcance.
En cierto modo, tienen una cualidad fantasmagórica de un sueño.
Crear espejismos significa idealizar a alguien, para convertirlo en aquello que desearíamos ser, para salir de todo esto que nos está ahogando.
Pueden durar días, meses, pero hay casos en los que perduran durante años, incluso sin saber más de esa persona.
Crear espejismos significa que necesitas tener un estímulo en tu vida, donde ves princesas, donde sólo hay solo personas comunes.
Y ves amor donde sólo hay idealización en torno a algo que, como es un completo misterio para ti, puede tener todas las cualidades que tú necesites, para seguir alimentado fantasías, tan hermosas como imposibles.
El problema viene cuando el enamoramiento se convierte en la única vía de escape, para distraerte de un día a día frustrante y sin estímulos.
Como todo proceso adictivo, nos hace refugiarnos en un mundo ficticio, pero maravilloso, que nos entretiene y nos incita hacer precisamente lo que más queremos, salir de la zona de confort y afrontar los verdaderos cambios.
El mejor antídoto contra eso es encontrar lo que te falta ahí dentro.
La fuerza, la energía, la vitalidad, la alegría, las ganas de vivir, son recursos que ya están latentes.
Las personas que no hallan su propio equilibrio, suelen crear espejismos.
Intenta observar el verdadero valor de esa experiencia o relación, que has ido engordando con tu imaginación.
Muchas veces es la realidad la que nos daña, porque la fantasía no lo hace.
Enamorarte de imposibles te convierte en una persona sensible, capaz de encontrar tu alma gemela. Crea tu espejismo y puede ser que probablemente haya llegado el momento de implementar cambios en tu vida, en tu pareja, en tu trabajo o en tu actitud.
Caer en la adicción de los amores imaginarios, es vivir una fantasía contra ese tedio constante que es la existencia, es un camino sutil y fértil para tu imaginación, para tener lo que nunca tuviste y para soñar como nunca lo imaginaste.
Los amores imaginarios son pequeñas locuras transitorias que nos dan un panorama de lo que podríamos ser… si empezáramos a soñar despiertos y comenzaramos a vivir con felicidad.
cludiorbatisti
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