Amor en Constantinopla

saturno50

Poeta que considera el portal su segunda casa
Traigo malas noticias:
Han clausurado en mi ciudad
la facultad de filosofía.
Aún así he llegado a tiempo
de aprender una cosa
antes de esta brutal eregía:
No es gran cosa lo que he aprendido, es esto:
El hombre que tentado se viste de caballo
un día u otro acaba rebuznando.

''Vente conmigo, amor,
ahora que aún duermen
las eternas ciudades
de Bagdad y Damasco,
pronto arrasarán los mongoles,
huyamos presto hasta los confines
de la cristiandad
por la escondida senda
del campo santo.
¡Tan profunda te siento!
La brisa con fuerza sopla
y se divisa clara la luz
en Constantinopla.
Vente conmigo, amor,
no es tarde. Te llevaré a palacio,
sobre mi entregado candor
para estamparte un beso.
Con torniquete de amor
nadie desangra la herida
de su bendito universo.
Estallen así los resortes del alma,
regrese la pasión y la calma.
¡Tanto te quiero!
Escalaré tus montes sacros
hasta precipitar mi temor
en la cumbre de tus encantos.
Vente conmigo, amor,
ahora que todos reposan;
ahora que duermen
abasíes y omeyas exhaustos
por sus luchas en vano.
Que onerosos dimníes
nos guíen,
tributaré mis tesoros.
Huye conmigo, amor,
Y, antes que llegue en tropel
el brutal otomano,
no temas, cierra los ojos,
abrázame fuerte,
y cógeme de la mano''
 
Última edición:
''Vente conmigo, amor,
ahora que aún duermen
eternas ciudades
como Bagdad y Damasco,
pronto arrasarán los mongoles,
huyamos presto hasta los confines
de la cristiandad
por la escondida senda
del campo santo.
¡Tan profunda te siento!
La brisa con fuerza sopla
y se divisa clara la luz
en Constantinopla.
Vente conmigo, amor,
no es tarde. Te llevaré a palacio,
sobre mi entregado candor
para estamparte un beso.
Con torniquete de amor
nadie desangra la herida
de su bendito universo.
Estallen así los resortes del alma,
regrese la pasión y la calma.
¡Tanto te quiero!
Escalaré tus montes sacros
hasta precipitar mi temor
en la cumbre de tus encantos.
Vente conmigo, amor,
ahora que todos reposan;
ahora que duermen
abasíes y omeyas exhaustos
por sus luchas en vano.
Que onerosos dimníes
nos guíen,
tributaré mis tesoros.
Huye conmigo, amor,
Y, antes que llegue en tropel
el brutal otomano,
no temas, cierra los ojos,
abrázame fuerte,
y cógeme de la mano''
bello viaje del amor a un sitio donde el corazón intuya.. lo correcto hubiera sido cambia de fuente y en letras pequeñas el aviso o con otro color,... saludos Vicent
 
Encantado de disfrutar de vuestras genialidades amigo saturno.

Traigo malas noticias:
Han clausurado en mi ciudad
la facultad de filosofía.
Aún así he llegado a tiempo
de aprender una cosa
antes de esta brutal eregía:
No es gran cosa lo que he aprendido, es esto:
El hombre que tentado se viste de caballo
un día u otro acaba rebuznando.

''Vente conmigo, amor,
ahora que aún duermen
eternas ciudades
como Bagdad y Damasco,
pronto arrasarán los mongoles,
huyamos presto hasta los confines
de la cristiandad
por la escondida senda
del campo santo.
¡Tan profunda te siento!
La brisa con fuerza sopla
y se divisa clara la luz
en Constantinopla.
Vente conmigo, amor,
no es tarde. Te llevaré a palacio,
sobre mi entregado candor
para estamparte un beso.
Con torniquete de amor
nadie desangra la herida
de su bendito universo.
Estallen así los resortes del alma,
regrese la pasión y la calma.
¡Tanto te quiero!
Escalaré tus montes sacros
hasta precipitar mi temor
en la cumbre de tus encantos.
Vente conmigo, amor,
ahora que todos reposan;
ahora que duermen
abasíes y omeyas exhaustos
por sus luchas en vano.
Que onerosos dimníes
nos guíen,
tributaré mis tesoros.
Huye conmigo, amor,
Y, antes que llegue en tropel
el brutal otomano,
no temas, cierra los ojos,
abrázame fuerte,
y cógeme de la mano''
 
Traigo malas noticias:
Han clausurado en mi ciudad
la facultad de filosofía.
Aún así he llegado a tiempo
de aprender una cosa
antes de esta brutal eregía:
No es gran cosa lo que he aprendido, es esto:
El hombre que tentado se viste de caballo
un día u otro acaba rebuznando.

''Vente conmigo, amor,
ahora que aún duermen
eternas ciudades
como Bagdad y Damasco,
pronto arrasarán los mongoles,
huyamos presto hasta los confines
de la cristiandad
por la escondida senda
del campo santo.
¡Tan profunda te siento!
La brisa con fuerza sopla
y se divisa clara la luz
en Constantinopla.
Vente conmigo, amor,
no es tarde. Te llevaré a palacio,
sobre mi entregado candor
para estamparte un beso.
Con torniquete de amor
nadie desangra la herida
de su bendito universo.
Estallen así los resortes del alma,
regrese la pasión y la calma.
¡Tanto te quiero!
Escalaré tus montes sacros
hasta precipitar mi temor
en la cumbre de tus encantos.
Vente conmigo, amor,
ahora que todos reposan;
ahora que duermen
abasíes y omeyas exhaustos
por sus luchas en vano.
Que onerosos dimníes
nos guíen,
tributaré mis tesoros.
Huye conmigo, amor,
Y, antes que llegue en tropel
el brutal otomano,
no temas, cierra los ojos,
abrázame fuerte,
y cógeme de la mano''


Fuerza, arrojo, entusiasmo y apasionamiento en tus versos encuentro de forma generosa.
Un placer documentarme con tu amplia sapiencia amigo Saturno.
Haya paz y alegría mientras no la rapten los otomanos, jajaja.
Vidal
 
Fuerza, arrojo, entusiasmo y apasionamiento en tus versos encuentro de forma generosa.
Un placer documentarme con tu amplia sapiencia amigo Saturno.
Haya paz y alegría mientras no la rapten los otomanos, jajaja.
Vidal
Gracias, Vital, y que los otomanos estos nos den una tregua. De momento parece que está la cosa
calmada pero yo que se. Ya hemos visto tanto las personas que.....En fin,
mejor no pensar y escribir poesías.
Un abrazo poético de Saturno.
 
Traigo malas noticias:
Han clausurado en mi ciudad
la facultad de filosofía.
Aún así he llegado a tiempo
de aprender una cosa
antes de esta brutal eregía:
No es gran cosa lo que he aprendido, es esto:
El hombre que tentado se viste de caballo
un día u otro acaba rebuznando.

''Vente conmigo, amor,
ahora que aún duermen
las eternas ciudades
de Bagdad y Damasco,
pronto arrasarán los mongoles,
huyamos presto hasta los confines
de la cristiandad
por la escondida senda
del campo santo.
¡Tan profunda te siento!
La brisa con fuerza sopla
y se divisa clara la luz
en Constantinopla.
Vente conmigo, amor,
no es tarde. Te llevaré a palacio,
sobre mi entregado candor
para estamparte un beso.
Con torniquete de amor
nadie desangra la herida
de su bendito universo.
Estallen así los resortes del alma,
regrese la pasión y la calma.
¡Tanto te quiero!
Escalaré tus montes sacros
hasta precipitar mi temor
en la cumbre de tus encantos.
Vente conmigo, amor,
ahora que todos reposan;
ahora que duermen
abasíes y omeyas exhaustos
por sus luchas en vano.
Que onerosos dimníes
nos guíen,
tributaré mis tesoros.
Huye conmigo, amor,
Y, antes que llegue en tropel
el brutal otomano,
no temas, cierra los ojos,
abrázame fuerte,
y cógeme de la mano''
Ayyy Saturno, la belleza de los clásicos, el patrocinio de la filosofía y del amor, tributan sus tesoros a todo aquel que sepa valorarlos y reservarlos para la posteridad. Veheentes y apasionados tus versos, me han encantado querido amigo. Besazos con cariño y admiración....muáááácksss...
 
Ayyy Saturno, la belleza de los clásicos, el patrocinio de la filosofía y del amor, tributan sus tesoros a todo aquel que sepa valorarlos y reservarlos para la posteridad. Veheentes y apasionados tus versos, me han encantado querido amigo. Besazos con cariño y admiración....muáááácksss...
Gracias, Lomafresquita, siempre tan acertada en entender mis poesías. Quizás en esta
no he sabido expresar el mensage. Puede que se haya quedado solo en belleza y nada más en el mejor de los casos.
Yo queria hacer brillar a Constantinopla como baluarte cosmopolita de la cristiandad; conjunción de Griegos
y Romanos. Último reducto para resguardar al amor mas puro de la barbarie de la humanidad.
De ahí que el amor buscaba desesperadamente esta ciudad como último destino . Pero , en fin... esta vez no he sabido, creo, expresarlo bien.
Saludos cordiales y un beso poético de Saturno.
 
Traigo malas noticias:
Han clausurado en mi ciudad
la facultad de filosofía.
Aún así he llegado a tiempo
de aprender una cosa
antes de esta brutal eregía:
No es gran cosa lo que he aprendido, es esto:
El hombre que tentado se viste de caballo
un día u otro acaba rebuznando.

''Vente conmigo, amor,
ahora que aún duermen
las eternas ciudades
de Bagdad y Damasco,
pronto arrasarán los mongoles,
huyamos presto hasta los confines
de la cristiandad
por la escondida senda
del campo santo.
¡Tan profunda te siento!
La brisa con fuerza sopla
y se divisa clara la luz
en Constantinopla.
Vente conmigo, amor,
no es tarde. Te llevaré a palacio,
sobre mi entregado candor
para estamparte un beso.
Con torniquete de amor
nadie desangra la herida
de su bendito universo.
Estallen así los resortes del alma,
regrese la pasión y la calma.
¡Tanto te quiero!
Escalaré tus montes sacros
hasta precipitar mi temor
en la cumbre de tus encantos.
Vente conmigo, amor,
ahora que todos reposan;
ahora que duermen
abasíes y omeyas exhaustos
por sus luchas en vano.
Que onerosos dimníes
nos guíen,
tributaré mis tesoros.
Huye conmigo, amor,
Y, antes que llegue en tropel
el brutal otomano,
no temas, cierra los ojos,
abrázame fuerte,
y cógeme de la mano''
Qué poema Saturno! Contenido, forma y léxico creando una fuerza de amor que invita a seguir amando, me ha encantado, saludos y felicitaciones por tu obra.
 
Gracias, Lomafresquita, siempre tan acertada en entender mis poesías. Quizás en esta
no he sabido expresar el mensage. Puede que se haya quedado solo en belleza y nada más en el mejor de los casos.
Yo queria hacer brillar a Constantinopla como baluarte cosmopolita de la cristiandad; conjunción de Griegos
y Romanos. Último reducto para resguardar al amor mas puro de la barbarie de la humanidad.
De ahí que el amor buscaba desesperadamente esta ciudad como último destino . Pero , en fin... esta vez no he sabido, creo, expresarlo bien.
Saludos cordiales y un beso poético de Saturno.
Sí has sabido expresarlo amigo Saturno, he sido yo la que no lo he captado en su sentido más global, pero ahora sí con tu explicación, me ha encantado doblemente, más besazos llenos de cariño y de admiración....muáááácksss...
 
Traigo malas noticias:
Han clausurado en mi ciudad
la facultad de filosofía.
Aún así he llegado a tiempo
de aprender una cosa
antes de esta brutal eregía:
No es gran cosa lo que he aprendido, es esto:
El hombre que tentado se viste de caballo
un día u otro acaba rebuznando.

''Vente conmigo, amor,
ahora que aún duermen
las eternas ciudades
de Bagdad y Damasco,
pronto arrasarán los mongoles,
huyamos presto hasta los confines
de la cristiandad
por la escondida senda
del campo santo.
¡Tan profunda te siento!
La brisa con fuerza sopla
y se divisa clara la luz
en Constantinopla.
Vente conmigo, amor,
no es tarde. Te llevaré a palacio,
sobre mi entregado candor
para estamparte un beso.
Con torniquete de amor
nadie desangra la herida
de su bendito universo.
Estallen así los resortes del alma,
regrese la pasión y la calma.
¡Tanto te quiero!
Escalaré tus montes sacros
hasta precipitar mi temor
en la cumbre de tus encantos.
Vente conmigo, amor,
ahora que todos reposan;
ahora que duermen
abasíes y omeyas exhaustos
por sus luchas en vano.
Que onerosos dimníes
nos guíen,
tributaré mis tesoros.
Huye conmigo, amor,
Y, antes que llegue en tropel
el brutal otomano,
no temas, cierra los ojos,
abrázame fuerte,
y cógeme de la mano''
Como siempre belleza, talento y profundidad en tus versos, me han gustado mucho amigo Saturno. Un abrazo. Paco.
 
Traigo malas noticias:
Han clausurado en mi ciudad
la facultad de filosofía.
Aún así he llegado a tiempo
de aprender una cosa
antes de esta brutal eregía:
No es gran cosa lo que he aprendido, es esto:
El hombre que tentado se viste de caballo
un día u otro acaba rebuznando.

''Vente conmigo, amor,
ahora que aún duermen
las eternas ciudades
de Bagdad y Damasco,
pronto arrasarán los mongoles,
huyamos presto hasta los confines
de la cristiandad
por la escondida senda
del campo santo.
¡Tan profunda te siento!
La brisa con fuerza sopla
y se divisa clara la luz
en Constantinopla.
Vente conmigo, amor,
no es tarde. Te llevaré a palacio,
sobre mi entregado candor
para estamparte un beso.
Con torniquete de amor
nadie desangra la herida
de su bendito universo.
Estallen así los resortes del alma,
regrese la pasión y la calma.
¡Tanto te quiero!
Escalaré tus montes sacros
hasta precipitar mi temor
en la cumbre de tus encantos.
Vente conmigo, amor,
ahora que todos reposan;
ahora que duermen
abasíes y omeyas exhaustos
por sus luchas en vano.
Que onerosos dimníes
nos guíen,
tributaré mis tesoros.
Huye conmigo, amor,
Y, antes que llegue en tropel
el brutal otomano,
no temas, cierra los ojos,
abrázame fuerte,
y cógeme de la mano''

Bellísimo poema épico y romántico que he leído con gran deleite, degustando las palabras y las emociones. Un gozo leerte, Saturno, amigo mío. Besos, muchos, con el alma.
 
Bellísimo poema épico y romántico que he leído con gran deleite, degustando las palabras y las emociones. Un gozo leerte, Saturno, amigo mío. Besos, muchos, con el alma.
gracias, María, por tu comentario lleno de buenas vibraciones. Saludos cordiales de Saturno también
para el país de los poetas que es México.
 
Traigo malas noticias:
Han clausurado en mi ciudad
la facultad de filosofía.
Aún así he llegado a tiempo
de aprender una cosa
antes de esta brutal eregía:
No es gran cosa lo que he aprendido, es esto:
El hombre que tentado se viste de caballo
un día u otro acaba rebuznando.

''Vente conmigo, amor,
ahora que aún duermen
las eternas ciudades
de Bagdad y Damasco,
pronto arrasarán los mongoles,
huyamos presto hasta los confines
de la cristiandad
por la escondida senda
del campo santo.
¡Tan profunda te siento!
La brisa con fuerza sopla
y se divisa clara la luz
en Constantinopla.
Vente conmigo, amor,
no es tarde. Te llevaré a palacio,
sobre mi entregado candor
para estamparte un beso.
Con torniquete de amor
nadie desangra la herida
de su bendito universo.
Estallen así los resortes del alma,
regrese la pasión y la calma.
¡Tanto te quiero!
Escalaré tus montes sacros
hasta precipitar mi temor
en la cumbre de tus encantos.
Vente conmigo, amor,
ahora que todos reposan;
ahora que duermen
abasíes y omeyas exhaustos
por sus luchas en vano.
Que onerosos dimníes
nos guíen,
tributaré mis tesoros.
Huye conmigo, amor,
Y, antes que llegue en tropel
el brutal otomano,
no temas, cierra los ojos,
abrázame fuerte,
y cógeme de la mano''
Leo de nuevo este sumil de amor encontrado en esa
ciudad de historia como eje de la civilizacion mediterranea,
lujo de pervivencia para ser manantial de luz y amor.
felicidades por la fantastica narracion que es razon
de la obra. luzyabsenta.bellissimo.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba