Una belleza en sí misma, amigo mío, sin atender al contenido, en la propia estética de las palabras, de las frases, de su musicalidad, en fin, en el continente, se siente el arte fluir por todo él.
Ese arte, esa belleza, se perfecciona aun más al estar encuadrada en una métrica perfecta (acentos en 1ª, 4ª, 8ª, y 10ª, 11 sílabas por verso, y una rima sin fallo alguno), y sin que se vea forzado, no, para nada, es que fluye todo como muy natural, como sí esa métrica, esos acentos, esa rima, fuera la más natural del mundo para engalanar la hermosura del soneto. ¡ Joder !, jajajajajajajajaja, que me tengo que inclinar y rendirte pleitesía, jajajajajajajajajajaja, pero no como a una de las divinas poetisas del Portal, jajajajajajajaja, ¡por Dios!, nooooo, como caballero que rinde pleitesía a otro caballero merecedor de la misma.
Ahh¡¡, además introduces elementos cultos, como la referencia a la gran poetisa de la antigüedad, Safo, por lo que deduzco que ese amor que poetizas es un amor lésbico, y a Fidias, el exponente de la belleza en la escultura.
Te dejo mis estrellas, querido amigo, tu poema las merece, su titilar es la forma en que ellas aplauden la perfección y belleza de tu poesía, y la reputación más que merecida. (si la carajotilla, jajajajaja, se doblega, jajajajajaja).
Un enorme abrazo.