luisojedas
Poeta asiduo al portal
Llegaron ahí, convocados por el silencio,
se amontonaron en una estación de trenes
y comenzaron a dibujar el tiempo, lo detuvieron,
los vagones se inmovilizaron y las horas comenzaron a atocharse;
La lluvia se encargó del resto, de oxidar los vagones y los rieles
para crear un Santuario que se encapsuló como una base marciana
en medio de una expedición interplanetaria;
Ahora deambulan por los pasillos, aún después de muertos,
porque no hay tiempo y el viento solar pulverizó sus cuerpos.
La Tierra quedó lejos, como un ojo de cristal que ya no mira.
se amontonaron en una estación de trenes
y comenzaron a dibujar el tiempo, lo detuvieron,
los vagones se inmovilizaron y las horas comenzaron a atocharse;
La lluvia se encargó del resto, de oxidar los vagones y los rieles
para crear un Santuario que se encapsuló como una base marciana
en medio de una expedición interplanetaria;
Ahora deambulan por los pasillos, aún después de muertos,
porque no hay tiempo y el viento solar pulverizó sus cuerpos.
La Tierra quedó lejos, como un ojo de cristal que ya no mira.
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