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    Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas: Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com. Probar la nueva versión →

Antes

J.Carlos Campos

Poeta fiel al portal
Mucho antes de ser lo que soy, de hacerme trocitos,
cuando el verbo bailar cocinaba a tiempos mordidos,
yo era un tipo de lengua cruzada, de malos escritos,
un fulano de palabras mal atrapado en su ombligo.

Y una tarde de rojo en el mar ya me di por hundido,
torturaste mi fiel vanidad y tiré el crucifijo,
ese mismo que me condenaba a vivir malamente,
obligado a querer sin querer como los delincuentes.

Yo era un tipo de clase menor, una bestia con dientes...
y una tarde de rojo en el mar te volviste mi suerte.





 
Última edición:
Mucho antes de ser lo que soy, de hacerme trocitos,
cuando el verbo bailar cocinaba a tiempos mordidos,
yo era un tipo de lengua cruzada, de malos escritos,
un fulano de palabras mal atrapado en su ombligo.

Y una tarde de rojo en el mar ya me di por hundido,
torturaste mi fiel vanidad y tiré el crucifijo,
ese mismo que me condenaba a vivir malamente,
obligado a querer sin querer como los delincuentes.

Yo era un tipo de clase menor, una bestia con dientes...
y una tarde de rojo en el mar te volviste mi suerte.


¡Qué fuerte, poeta! Pero también, qué expresivo y conmovedor en su inmenso decir.

Un abrazo costero.
 
Mucho antes de ser lo que soy, de hacerme trocitos,
cuando el verbo bailar cocinaba a tiempos mordidos,
yo era un tipo de lengua cruzada, de malos escritos,
un fulano de palabras mal atrapado en su ombligo.

Y una tarde de rojo en el mar ya me di por hundido,
torturaste mi fiel vanidad y tiré el crucifijo,
ese mismo que me condenaba a vivir malamente,
obligado a querer sin querer como los delincuentes.

Yo era un tipo de clase menor, una bestia con dientes...
y una tarde de rojo en el mar te volviste mi suerte.




Muy lindo el poema, con un tono melancólico, pero hermosos versos. Me gustó pasar, saludos, poeta Carlos.
Azalea.
 
Dado que este es un espacio para la poesía clásica, intentaré dar una opinión técnica. He creído, tanto en el primer verso como en el segundo, que se trataba de una composición a base de octonarios de la misma categoría que los que Gertrudis Gómez de Avellaneda propone en su poema 'La noche del insomnio y el alba'. El Romanticismo fue como una especie de laboratorio de métrica cuyos ejercicios fueron profusamente utilizados durante el Modernismo. En su intento por resucitar una forma moderna de los hexámetros latinos, algunos autores propusieron versos compuestos por hemistiquios de distinta longitud. Los octonarios de Avellaneda son versos que siguen la estructura 10+6, entendiendo que entre los hemistiquios no hay sinalefa, que el hemistiquio decasílabo tiene ritmo anapéstico y el hemistiquio hexasílabo anfíbraco. Los dos primeros versos de este poema siguen esa estructura.
Sin embargo, a partir del cuarto verso te decantas por un esquema diferente, que suma igualmente las dieciséis sílabas pero que compensa el número de sílabas entre hemistiquios, es decir, introduces una serie de versos heptadecasílabos ( con los primeros hemistiquios acabados en palabra aguda) que quedan confirmado en el séptimo, en el que no hay ninguna duda de que se trata de un verso compuesto por un decasílabo esproncediano seguido por un hexasílabo anfíbraco. Está muy bien si esa ha sido tu intención. El verso libre utiliza mucho estos tipos de versos para dar apariencia de libertad sin perder el ritmo. Ten en cuenta que la intención de los poetas que utilizaban esta métrica era la de llegar a la misma solemnidad de la métrica cuantitativa, aunque parezca que sea buscarle los tres pies al gato. Los pies métricos, claro. Un saludo. Luis
 

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