Aprender a parar

kalkbadan

Poeta que considera el portal su segunda casa
APRENDER A PARAR

Resulta esencial alzar la vista (o bajarla al suelo),
sentarse (o caminar),
pero, por un instante, parar.
Si uno lo consigue todo comienza a moverse.
Las cosas recobran la vida
que siempre tuvieron, pero que tú no viste.
Si te das la oportunidad
no tardarás en despojarte del jodido zumbido
que silba al ralentí en tu mente de todo a cien.
Entonces, ante la ausencia de ruido,
se te hará perceptible una suave y cadenciosa percusión:
habrá comenzado el teatro de la vida.

La mirada será, por fin, mirada,
y se te aparecerá
—simplemente por poner un ejemplo,
o por poner un ejemplo de un ejemplo—
un niño que empujará con torpeza su propio carrito
y ante él un gorrión birlará un pedazo de pan a una paloma coja
mientras el padre del niño
andará dando vueltas
tratando al móvil asuntos muy importantes.
Probablemente un autobús se detendrá ante ti
y serás capaz de identificar, con todo lujo de detalles,
al hombre preocupado que apoya su rostro contra la ventanilla,
y si estás lo suficientemente atento
distinguirás la lágrima que recorre su mejilla,
y en ella reflejada podrás admirar unas hojas de acacia
con sus fractales proporciones de almendras verdes
y contemplarás cómo por el manso caudal de su savia
van remando sobre el lomo de una mitocondria
un protón y un neutrón enamorados,
mientras sus traviesos y diminutos cuarks
ríen y chapotean a la vera de su barca.
Entretanto, allá en el limbo filoso de la hoja impar,
seremos testigos de cómo
un gravitón se funde entre los senos fugaces de un fotón,
y en la «pequeña muerte» de su orgasmo
se le podrá escuchar un lacónico y bellísimo
«yo amo, luego existo».

Ya después
recibirás una llamada trascendental de alguien
que te ofrece el contrato de tu vida.

el con tra to de tu vi da

El zumbido se reclinará de nuevo
en el salón de tu mente
y arrancará el autobús
engrasando sus ventanas
mientras regresas
al incesante ruido de los seres parlantes
bajo los borrones verdes
de lo que fueron las acacias.

Si aprendieras a parar
no se te escaparían tantos instantes...
No hay que olvidar que la vida
se nutre, precisamente, de instantes.

Y es que al final
qué sentido tendría nada, querido compañero,
si una vez capitulado tu paso por el mundo
no pudieras proclamar con un rotundo «sí»
que todo este periplo

valió

verdaderamente la pena.​


Kalkbadan
En Madrid a 5 de junio de 2016




 
Última edición:
Me acuerdo que en un comentario, te dije una vez, que ojala hacia el final podamos decir: no ha estado mal.

Necesito mas tiempo para poder decir esa frase si fuese mi final.

Me gustaron todos esos instantes.

"Yo amo, luego existo"

Un beso Andreas.
 
Probablemente llevamos tanto tiempo corriendo que luego nos resulta difícil aprender a parar; pero sí, nuestro mundo emocional está construido básicamente con instantes, y si no les prestamos suficiente atención estamos perdiendo la capacidad y la oportunidad de saborear la esencia de la vida.
Lo de que esto valió la pena, creo que me pasa como a Elena, a mis años todavía me falta tiempo para saberlo, jeje.
Tiendo a pensar que sí, precisamente por los instantes y el amor que he vivido, pero por otro lado la vida es tremendamente difícil, cruel y dura, en algunos casos "exterior" y en otros "interiormente". Por lo menos me inclino a pensar que todo esto tiene algún sentido...
Tu poema es toda una sinfonía plasmada en verso que mezcla lo realista y lo existencial de una manera inmensamente bella y sensible, y que solo puedo añadir, y con toda sinceridad, que es una suerte y un verdadero lujo para el lector leer y poder disfrutar de poemas como este.

Mis aplausos, Andreas. Un fuerte abrazo, querido amigo y admirado poeta.
 
Probablemente llevamos tanto tiempo corriendo que luego nos resulta difícil aprender a parar; pero sí, nuestro mundo emocional está construido básicamente con instantes, y si no les prestamos suficiente atención estamos perdiendo la capacidad y la oportunidad de saborear la esencia de la vida.
Lo de que esto valió la pena, creo que me pasa como a Elena, a mis años todavía me falta tiempo para saberlo, jeje.
Tiendo a pensar que sí, precisamente por los instantes y el amor que he vivido, pero por otro lado la vida es tremendamente difícil, cruel y dura, en algunos casos "exterior" y en otros "interiormente". Por lo menos me inclino a pensar que todo esto tiene algún sentido...
Tu poema es toda una sinfonía plasmada en verso que mezcla lo realista y lo existencial de una manera inmensamente bella y sensible, y que solo puedo añadir, y con toda sinceridad, que es una suerte y un verdadero lujo para el lector leer y poder disfrutar de poemas como este.

Mis aplausos sinceros, Andreas. Un fuerte abrazo, querido amigo y admirado poeta.

buenas letra don Luis.
Yo a veces quedo escuetita para que no tengáis que acudir a las aspirinas.


besitos a los activistas y a subir las acciones del lúpulo.
 
¡Fantástico Andreas! este poema a cámara lenta con versos entre existencialistas y contemplativos que dan una visión de la vida llenos de instantes congelados para poder apreciar lo que ocurre a nuestro alrededor mas allá de nosotros mismos. Sí, la tierra se mueve y a veces algunos se dan cuenta y no dejan escapar ningún instante.
Un placer leerte
Saludos Poeta
 
Bueno, bueno, bueno, llegamos a nivel siete; a alejarnos unos metros del centro de la acción para poder ver, con la perspectiva adecuada, cada uno de esos instantes que sería imposible apreciar desde el mismo ojo del huracán que nos arrastra. Y decir NO una y mil veces a esos contratos que te esclavizan y ensucian las gafas de ver de cerca y de lejos, y a quedarse callado mientras la vida pasa y nos hace protagonistas de un segundo, de un único y trascendental segundo que hacemos propio y que realmente nos vale la pena.
Oye Andreas, si sigues escribiendo así yo me doy de baja, je je je.
Im-presionante¡¡¡
Un abrazote en este preciso instante.
 
Poco más puedo añadir a los sabios y acertados comentarios
que te han dejado los compañeros.Muy bueno...
Yo creo que sí, amigo,que todo tiene un sentido y no hay que esperar al final
hay que ir saboreando el camino, con su dulce y su amargor,después de todo
sólo tenemos una jodida vida.Un abrazo
 
Me acuerdo que en un comentario, te dije una vez, que ojala hacia el final podamos decir: no ha estado mal.

Necesito mas tiempo para poder decir esa frase si fuese mi final.

Me gustaron todos esos instantes.

"Yo amo, luego existo"

Un beso Andreas.

¡Me acuerdo, Elena!
Al final, haciendo recuento, y si la puta suerte nos echa una mano, deberíamos esbozar -al menos- una media sonrisa.
Gracias por tu huella.
Un beso, compi.
 
Última edición:
Probablemente llevamos tanto tiempo corriendo que luego nos resulta difícil aprender a parar; pero sí, nuestro mundo emocional está construido básicamente con instantes, y si no les prestamos suficiente atención estamos perdiendo la capacidad y la oportunidad de saborear la esencia de la vida.
Lo de que esto valió la pena, creo que me pasa como a Elena, a mis años todavía me falta tiempo para saberlo, jeje.
Tiendo a pensar que sí, precisamente por los instantes y el amor que he vivido, pero por otro lado la vida es tremendamente difícil, cruel y dura, en algunos casos "exterior" y en otros "interiormente". Por lo menos me inclino a pensar que todo esto tiene algún sentido...
Tu poema es toda una sinfonía plasmada en verso que mezcla lo realista y lo existencial de una manera inmensamente bella y sensible, y que solo puedo añadir, y con toda sinceridad, que es una suerte y un verdadero lujo para el lector leer y poder disfrutar de poemas como este.

Mis aplausos, Andreas. Un fuerte abrazo, querido amigo y admirado poeta.

Desde luego, Luis, este es un mundo en el que resulta complicado salir de la tremenda inercia de los "cuerdos".
Ya sabes que te entiendo, compañero... Tienes toda la razón en que las noches oscuras pueden descompensar la balanza, y mucho.
Demasiadas variables en juego como para pronosticar absolutamente nada. Pondremos -eso sí- todo lo que esté de nuestra parte.

La verdad es que me puede publicar en este espacio. Pegué un tajo considerable al poema y creo que, definitivamente, me alejo de lo que pudiera ser una obra realista. A tu criterio, compañero. Tú lo colocas donde proceda.

Tan agradecido por tu lectura... Un lujazo tus comentarios
Igualmente te mando un fuerte abrazo, compañero. Gracias.
 
¡Fantástico Andreas! este poema a cámara lenta con versos entre existencialistas y contemplativos que dan una visión de la vida llenos de instantes congelados para poder apreciar lo que ocurre a nuestro alrededor mas allá de nosotros mismos. Sí, la tierra se mueve y a veces algunos se dan cuenta y no dejan escapar ningún instante.
Un placer leerte
Saludos Poeta

¡Valentina!
Efectivamente, compañera, todo va tan rápido, la inercia de la masa en la que participamos es tan bestial, que a veces nos olvidamos de vivir. Vamos una perogrullada que todos conocemos, pero que no deja de ser verdad, una verdad amarga cuando la olvidamos más de la cuenta.
Qué grata visita, compi.
Igualmente te mando un saludo, poeta.
 
Bueno, bueno, bueno, llegamos a nivel siete; a alejarnos unos metros del centro de la acción para poder ver, con la perspectiva adecuada, cada uno de esos instantes que sería imposible apreciar desde el mismo ojo del huracán que nos arrastra. Y decir NO una y mil veces a esos contratos que te esclavizan y ensucian las gafas de ver de cerca y de lejos, y a quedarse callado mientras la vida pasa y nos hace protagonistas de un segundo, de un único y trascendental segundo que hacemos propio y que realmente nos vale la pena.
Oye Andreas, si sigues escribiendo así yo me doy de baja, je je je.
Im-presionante¡¡¡
Un abrazote en este preciso instante.

¡Alonso! Tú comentario es un regalo, que me guardo...
Le comentaba a Elena que publiqué el poema a sabiendas de que había algo que no me convencía. Al leer tu comentario, creó haber comprendido de qué se trata. La estrofa del «contrato» me ha terminado por parecer suficientemente conclusiva como para poder conformar con ella el cierre, sobre todo después de leer tu comentario-poema. Quizá las otras dos estrofas es un caer en "más de lo mismo". No sé, simplemente una sensación que comparto contigo, amigo. Gracias.
Un verdadero gusto y un honor tu lectura.
 
Poco más puedo añadir a los sabios y acertados comentarios
que te han dejado los compañeros.Muy bueno...
Yo creo que sí, amigo,que todo tiene un sentido y no hay que esperar al final
hay que ir saboreando el camino, con su dulce y su amargor,después de todo
sólo tenemos una jodida vida.Un abrazo

¡Hola, Rosario!
Saboreando y acumulando instantes, que como decía Luis, son la base de nuestro mundo emocional.
Al final todo se resume en lo que dices: solo tenemos una jodida vida. Qué básico, y con qué facilidad se olvida.
Un abrazo enorme, compañera.
 
¡Alonso! Tú comentario es un regalo, que me guardo...
Le comentaba a Elena que publiqué el poema a sabiendas de que había algo que no me convencía. Al leer tu comentario, creó haber comprendido de qué se trata. La estrofa del «contrato» me ha terminado por parecer suficientemente conclusiva como para poder conformar con ella el cierre, sobre todo después de leer tu comentario-poema. Quizá las otras dos estrofas es un caer en "más de lo mismo". No sé, simplemente una sensación que comparto contigo, amigo. Gracias.
Un verdadero gusto y un honor tu lectura.
Buenoooo ; eso de que en el poema había algo que no te convencía es algo habitual en todos los que escribimos. Yo solo puedo decirte que me encantó de principio a fin; y ahora que lo vuelvo a leer, con algún cambio, también.
Lo de escribir en realistas es que siempre echa un poco “pa tras”, al menos a mí.
 
Buenoooo ; eso de que en el poema había algo que no te convencía es algo habitual en todos los que escribimos. Yo solo puedo decirte que me encantó de principio a fin; y ahora que lo vuelvo a leer, con algún cambio, también.
Lo de escribir en realistas es que siempre echa un poco “pa tras”, al menos a mí.

jaja, lo sé, lo sé... La verdad es que no suelo darle segundas vueltas a los poemas, pero en este caso lo he deconstruido, para volver a construirlo, para volver a deconstruirlo... :confused: Menos mal que Elena ha puesto un poco de cordura en todo el asunto, jaja
¡Gracias, compi, por tu re-lectura! Siempre un gusto.

El problema que tengo con este foro es el contrario, me gusta demasiado, y publico en él a veces poemas que no encajan del todo.
Qué difícil es crear una obra indiscutiblemente realista. Lo curioso es que sin tener claro qué es una obra realista, leyendo algún poema de este foro (pocos) he sentido la certeza indiscutible de que lo que acababa de leer era puro realismo. Es mágico que una aparente prosa se reconvierta (vaya usted a saber por qué) en una rotunda e inequívoca poesía.

¡Un abrazo, Alonso!
 
jaja, lo sé, lo sé... La verdad es que no suelo darle segundas vueltas a los poemas, pero en este caso lo he deconstruido, para volver a construirlo, para volver a deconstruirlo... :confused: Menos mal que Elena ha puesto un poco de cordura en todo el asunto, jaja
¡Gracias, compi, por tu re-lectura! Siempre un gusto.

El problema que tengo con este foro es el contrario, me gusta demasiado, y publico en él a veces poemas que no encajan del todo.
Qué difícil es crear una obra indiscutiblemente realista. Lo curioso es que sin tener claro qué es una obra realista, leyendo algún poema de este foro (pocos) he sentido la certeza indiscutible de que lo que acababa de leer era puro realismo. Es mágico que una aparente prosa se reconvierta (vaya usted a saber por qué) en una rotunda e inequívoca poesía.

¡Un abrazo, Alonso!
No creo que sea el contrario el problema, es un poco de lo mismo, lo que ocurre es que no me expliqué bien. Tampoco tengo muy claro lo que es realista o no, o sí; pero el caso es que me resulta difícil no adosar a los poemas algo de existencialismo, de mi yo más escondido o de vaya a saberse qué cosa… y tengo que mantener a raya las rimas, por lejanas que sean, y me gusta más el sentir que los tacos a la hora de expresar. Es por eso que si algo se acerca demasiado a este foro, lo meto en la mesita de noche o en la carpeta “taller de poemas”, o en los dos sitios, y que descansen; su principal papel era dejarse escribir, y ese ya está cumplido.

Y sí que es verdad que cuando lees un buen poema realista lo sabes al segundo.
Abrazo, Andreas, de media tarde. ;)
 
jaja, lo sé, lo sé... La verdad es que no suelo darle segundas vueltas a los poemas, pero en este caso lo he deconstruido, para volver a construirlo, para volver a deconstruirlo... :confused: Menos mal que Elena ha puesto un poco de cordura en todo el asunto, jaja
¡Gracias, compi, por tu re-lectura! Siempre un gusto.

El problema que tengo con este foro es el contrario, me gusta demasiado, y publico en él a veces poemas que no encajan del todo.
Qué difícil es crear una obra indiscutiblemente realista. Lo curioso es que sin tener claro qué es una obra realista, leyendo algún poema de este foro (pocos) he sentido la certeza indiscutible de que lo que acababa de leer era puro realismo. Es mágico que una aparente prosa se reconvierta (vaya usted a saber por qué) en una rotunda e inequívoca poesía.

¡Un abrazo, Alonso!

No creo que sea el contrario el problema, es un poco de lo mismo, lo que ocurre es que no me expliqué bien. Tampoco tengo muy claro lo que es realista o no, o sí; pero el caso es que me resulta difícil no adosar a los poemas algo de existencialismo, de mi yo más escondido o de vaya a saberse qué cosa… y tengo que mantener a raya las rimas, por lejanas que sean, y me gusta más el sentir que los tacos a la hora de expresar. Es por eso que si algo se acerca demasiado a este foro, lo meto en la mesita de noche o en la carpeta “taller de poemas”, o en los dos sitios, y que descansen; su principal papel era dejarse escribir, y ese ya está cumplido.

Y sí que es verdad que cuando lees un buen poema realista lo sabes al segundo.
Abrazo, Andreas, de media tarde. ;)


Bueno, amigos, bajo mi humilde y poco experta opinión diría como dice Alonso, que cuando lees un buen poema realista lo sabes al segundo. Sencillamente el realismo es una manera de escribir poesía sobria, sin rima ni métrica, sin excesos formales, metafóricos o sentimentales (sentimentales en la forma de contar, no en la crudeza de lo contado).
La poesía realista es "dura", inteligente e ingeniosa, y se escribe sobre todo desde una fría subjetividad del autor, la cual puede abarcar desde cuestiones sociales, existencialistas (y hasta de amor), pero siempre contándolo desde un punto de vista personal y no "temático".
También, personalmente considero que dentro del realismo actual hay diferentes "estilos", y muy particulares dependiendo del autor. Desde una poesía de carácter minimalista y muy aséptica, hasta una casi prosa poética versificada, y más o menos sentimental o irónica (aquí entraría bajo mi punto de vista la poesía realista de Kalkbadán entre los primeros y la de Villa entre los segundos). También cabe el realismo mágico (tipo Valerie), el realismo "metafórico" (tipo Freud), etc.
Los tacos no son ni buenos ni malos (pueden quedar mal en una poesía realista, o quedar bien en otra no realista). Si bien la poesía realista utiliza un lenguaje más coloquial, el abuso de "tacos" sencillamente demuestra una manera facilona de provocar y falta de otros recursos más imaginativos e inteligentes.
En cualquier caso la mayoría de la poesía actual es realista en mayor o menor medida (es la moda :)) pero lo que siempre prevalecerá es la calidad de los poetas y sus trabajos, y si el amigo Andreas coloca en el foro de realistas una de sus magníficas obras, no seré yo quien la mueva de ahí, jeje.

Abrazos amigos.
 
No creo que sea el contrario el problema, es un poco de lo mismo, lo que ocurre es que no me expliqué bien. Tampoco tengo muy claro lo que es realista o no, o sí; pero el caso es que me resulta difícil no adosar a los poemas algo de existencialismo, de mi yo más escondido o de vaya a saberse qué cosa… y tengo que mantener a raya las rimas, por lejanas que sean, y me gusta más el sentir que los tacos a la hora de expresar. Es por eso que si algo se acerca demasiado a este foro, lo meto en la mesita de noche o en la carpeta “taller de poemas”, o en los dos sitios, y que descansen; su principal papel era dejarse escribir, y ese ya está cumplido.

Y sí que es verdad que cuando lees un buen poema realista lo sabes al segundo.
Abrazo, Andreas, de media tarde. ;)

¡Alonso! Todo lo que me cuentas me resulta muy próximo, compañero, pero me puede esa magia tan enigmática de la que emerge la poesía realista. Esa necesidad colaborativa que requiere el realismo me entusiasma. Es cosa de dos, del creador y del lector. Es una condición necesaria que se dé esa realidad espejada -nutrida de lo cotidiano- en la que el lector se sienta identificado y conmovido.
Bueno lo importante, como bien dices, es que sigamos disfrutando de dejar retales de poesía aquí y allá.
¡Un abrazo, amigo!
 
Bueno, amigos, bajo mi humilde y poco experta opinión diría como dice Alonso, que cuando lees un buen poema realista lo sabes al segundo. Sencillamente el realismo es una manera de escribir poesía sobria, sin rima ni métrica, sin excesos formales, metafóricos o sentimentales (sentimentales en la forma de contar, no en la crudeza de lo contado).
La poesía realista es "dura", inteligente e ingeniosa, y se escribe sobre todo desde una fría subjetividad del autor, la cual puede abarcar desde cuestiones sociales, existencialistas (y hasta de amor), pero siempre contándolo desde un punto de vista personal y no "temático".
También, personalmente considero que dentro del realismo actual hay diferentes "estilos", y muy personales dependiendo del autor. Desde una poesía de carácter minimalista y muy aséptica, hasta una casi prosa poética versificada, y más o menos sentimental o irónica (aquí entraría bajo mi punto de vista la poesía realista de Kalkbadán entre los primeros y la de Villa entre los segundos). También cabe el realismo mágico (tipo Valerie), el realismo "metafórico" (tipo Freud), etc.
Los tacos no son ni buenos ni malos (pueden quedar mal en una poesía realista, o quedar bien en otra no realista). Si bien la poesía realista utiliza un lenguaje más coloquial, el abuso de "tacos" sencillamente demuestra una manera facilona de provocar y falta de otros recursos más imaginativos e inteligentes.
En cualquier caso la mayoría de la poesía actual es realista en mayor o menor medida (es la moda :)) pero lo que siempre prevalecerá es la calidad de los poetas y sus trabajos, y si el amigo Andreas coloca en el foro de realistas una de sus magníficas obras, no seré yo quien la mueva de ahí, jeje.

Abrazos amigos.

¡Qué buen aporte, Luis!
Y sí, está de moda. Alguna vez cuando me acerco a algún bar en el que se recita prevalecen los poemas de realismo sucio, pero probablemente no haya poesía más jodida; resulta sumamente fácil caer en lo vulgar y en lo hortera.
¡Un abrazo, compañeros!
 
Última edición:
Volví a este poema. Quería agradeceros, Alizeé, Homo-Adictus, Clamor, por vuestra lectura.
No recordaba estos versos. Y sí, hay que aprender a parar, y sentir que el mundo nos atraviesa. Maldita sea, ese yo del pasado lo tenía más claro que el que escribe estas líneas.
Abrazos.
 
APRENDER A PARAR

Resulta esencial alzar la vista (o bajarla al suelo),
sentarse (o caminar),
pero, por un instante, parar.
Si uno lo consigue todo comienza a moverse.
Las cosas recobran la vida
que siempre tuvieron, pero que tú no viste.
Si te das la oportunidad
no tardarás en despojarte del jodido zumbido
que silba al ralentí en tu mente de todo a cien.
Entonces, ante la ausencia de ruido,
se te hará perceptible una suave y cadenciosa percusión:
habrá comenzado el teatro de la vida.

La mirada será, por fin, mirada,
y se te aparecerá
—simplemente por poner un ejemplo,
o por poner un ejemplo de un ejemplo—
un niño que empujará con torpeza su propio carrito
y ante él un gorrión birlará un pedazo de pan a una paloma coja[ads1]
mientras el padre del niño
andará dando vueltas
tratando al móvil asuntos muy importantes.
Probablemente un autobús se detendrá ante ti
y serás capaz de identificar, con todo lujo de detalles,
al hombre preocupado que apoya su rostro contra la ventanilla,
y si estás lo suficientemente atento
distinguirás la lágrima que recorre su mejilla,
y en ella reflejada podrás admirar unas hojas de acacia
con sus fractales proporciones de almendras verdes
y contemplarás cómo por el manso caudal de su savia
van remando sobre el lomo de una mitocondria
un protón y un neutrón enamorados,
mientras sus traviesos y diminutos cuarks
ríen y chapotean a la vera de su barca.
Entretanto, allá en el limbo filoso de la hoja impar,
seremos testigos de cómo
un gravitón se funde entre los senos fugaces de un fotón,
y en la «pequeña muerte» de su orgasmo
se le podrá escuchar un lacónico y bellísimo
«yo amo, luego existo».

Ya después
recibirás una llamada trascendental de alguien
que te ofrece el contrato de tu vida.

el con tra to de tu vi da

El zumbido se reclinará de nuevo
en el salón de tu mente
y arrancará el autobús
engrasando sus ventanas
mientras regresas
al incesante ruido de los seres parlantes
bajo los borrones verdes
de lo que fueron aquellas acacias.

Si aprendieras a parar
no se te escaparían tantos instantes...
No hay que olvidar que la vida
se nutre, precisamente, de instantes.

Y es que al final
qué sentido tendría nada, querido compañero,
si una vez capitulado tu paso por el mundo
no pudieras proclamar con un rotundo «sí»
que todo este periplo

valió

verdaderamente la pena.​


Kalkbadan
En Madrid a 5 de junio de 2016



Es un poema muy hermoso y profundo.
Cuántas veces la vida nos "invita" a parar y no hacemos caso.
Gracias por este poema.
Abrazo grande.
 
Es un poema muy hermoso y profundo.
Cuántas veces la vida nos "invita" a parar y no hacemos caso.
Gracias por este poema.
Abrazo grande.
¡Medusa! Muchísimas gracias a ti por pasar y dejar tu valiosa huella.
Sí, tenemos que parar, compañera, pero qué difícil cuando por lo general el desacople de nuestros pasos con respecto a las ondas de la naturaleza nos impide hacernos cargo de nuestra capacidad creadora. Vivir es sentirse atravesado por el mundo, sentir ese movimiento relativo entre el mundo y nuestra alma. En ese desgaste, en ese delicioso dolor, en ese "ver la vida pasar" bascula el centro de gravedad de nuestra existencia. Sin ese desgaste, somos una hoja que ya quebró su peciolo y fluye a merced de la corriente cauce abajo. La vida, tengo la impresión, es siempre contra corriente.
Muchas gracias por tu presencia, querida.
¡Un abrazo!
 

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