Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Era un pobre aprendiz de brujo asido
a una fortuna fácil y palpable
que en aras del azar tornó a mutable
por dispendios sin trabas ni sentido.
Marcado desde niño en su apellido
no fue nunca persona respetable,
hoy no es nada que huela a saludable
y por nada y por nadie bendecido.
Los “amigos” que fueron no retuvo
porque no fueron tales, solo engaño,
y aprendió que, tener, jamás los tuvo.
Equivocado estaba como antaño
cuando pensó que el mundo lo olvidaba:
El más pobre y legal, lo visitaba.
a una fortuna fácil y palpable
que en aras del azar tornó a mutable
por dispendios sin trabas ni sentido.
Marcado desde niño en su apellido
no fue nunca persona respetable,
hoy no es nada que huela a saludable
y por nada y por nadie bendecido.
Los “amigos” que fueron no retuvo
porque no fueron tales, solo engaño,
y aprendió que, tener, jamás los tuvo.
Equivocado estaba como antaño
cuando pensó que el mundo lo olvidaba:
El más pobre y legal, lo visitaba.