Enrique:
Entrar a tu espacio es disfrutar de buena poesía. Y no hay nada mejor que empezar la mañana antes de ir al trabajo que darse un baño de romanticismo en tu sixtinanta.
Profundo, apasionado y entregado, este poema se alza como la bandera de esos amores que nacen con el fuego en el corazón. Y sin dudas que allí descansará esa pasión que tiende a llevar al infinito a estos amores. Amor de fuego, que diría algún poeta...
Sólo una pequeña observación: en el cuarto verso
"de tú delirio virgen, por mi amor", me parece que la tilde en "tú" está sobrando., ya que no es pronombre personal, sino posesivo.
Pero tal nimiedad que seguro corregirás a tu vuelta, no me impide declararlo
APTO, pues su métrica, rima y ritmo son, nuevamente, impecables.
Un abrazo, compañero.