Aromas del recuerdo
traen aire y rosal. Banco vacío
donde triste me pierdo
al beso del rocío
oyendo el canto húmedo del río.
Aromas de pecado
sin fin, donde la llama de locura
por cuanto yo te he dado,
se aferra a mi cintura
llevando por las calles su amargura.
Rosa de mis amores,
tú, que tanto latías en mis venas,
canto de ruiseñores
que en las tardes serenas
blanqueabas el negro de mis penas...
A tu desprecio dejo,
una lluvia sin fin de vanidades
que mostrará tu espejo
en frías soledades
por hacer de una rosa dos mitades.
El tiempo y mi lamento
caminan de la mano sin sentido.
La oscura voz del viento,
es eco repetido
al ego de tu sangre en mí vertido.
Por los ojos del puente,
pasa todo el pesar de mi agonía
y un aire gris durmiente,
le pone velo al día
para llorar tu ausencia en noche fría.
traen aire y rosal. Banco vacío
donde triste me pierdo
al beso del rocío
oyendo el canto húmedo del río.
Aromas de pecado
sin fin, donde la llama de locura
por cuanto yo te he dado,
se aferra a mi cintura
llevando por las calles su amargura.
Rosa de mis amores,
tú, que tanto latías en mis venas,
canto de ruiseñores
que en las tardes serenas
blanqueabas el negro de mis penas...
A tu desprecio dejo,
una lluvia sin fin de vanidades
que mostrará tu espejo
en frías soledades
por hacer de una rosa dos mitades.
El tiempo y mi lamento
caminan de la mano sin sentido.
La oscura voz del viento,
es eco repetido
al ego de tu sangre en mí vertido.
Por los ojos del puente,
pasa todo el pesar de mi agonía
y un aire gris durmiente,
le pone velo al día
para llorar tu ausencia en noche fría.
Última edición: