AMANT
Poeta adicto al portal
Con la mirada Flor queria decirle tantas cosas a Laura, que entendiera cuan bellos e intensos eran, por ella, los sentimientos, que la lejania y el tiempo acrecentaban en vez de consumir. En la sonrisa llevaba un dejo de tristeza, pero creía que no siempre seria asi, amarla a la distancia, tenía la esperanza de que seria algo temporal. Cuando se conocieron, una bellísima tarde estival, Laura le había dado la mano sin tocarla, brindándole el apoyo que tanto necesitaba, cuando la vida brutalmente la golpeaba y no quedaba en su esencia mas sangre por derramar.
Ahora, meditaba en una simple frase que había sido sido muy contundente y exquisita al ser expresada por Laura pues sentía lo mismo, estaba en sintonía con ella en el universo; cómo un llano me gustas marcó el inicio de un hermoso idilio, y no pudo evitar esbozar una sonrisa tan amplia, que contagio a Laura, quien la veía a través del messenger, por cámara.
Flor también había hecho una pregunta a Laura que caló muy dentro en su ser: ¿Eres feliz?_. La chica respondió:_No_.Y prorrumpió en sollozos. _No debes llorar, tu vida esta llena de bendiciones: salud, familia, juventud..._He sufrido mucho_replicó la chica. Si tu supieras, si yo te contara. Flor ni siquiera podía ver el rostro de la chica ya que sólo ella tenía cámara en aquel entonces, pero conocía bien su cara, la había visto en fotos, para ella era poesía hecha imagen, realidad hecha de fantasía.
Desde aquel día, comenzaron a verse a diario. Flor estaba ahí cuando la jovén la necesitaba, buscaba su felicidad. Le encantaba verla sonreir, a su sonrisa era adicta; quería apoyarla siempre, hacerle el bien sobre todo, no permitir que cayera en depresion, evitar que sufriera.
A Flor no le parecia idonea la edad de Laura, diescisiete años, pues tenía 30 y la diferencia entre sus edades era enorme. Además, jamás había tenido una pareja más de dos años menor que ella. Aquella tarde en que la chica le había dicho que le gustaba, ella se sintió emocionada y halagada por su confesión. _Tú también me gustas Laura, me gustas mucho, pero eres muy joven para mí, eres una bebé_declaro nerviosa. En ese momento supuso, que la chica también se sentía así._¿No me darás una oportunidad?_inquirió la chica, dejando a trasluz con aquella pregunta que pretendía entablar una relacion amorosa con Flor. Despues de pensarlo por largos segundos, ella contestó: _Sí, ¿por que no?
Y así fue como comenzó aquella historia romántica entre Flor, mexicana y Laura, colombiana, más quimérica y trágica que la de Romeo y Julieta, un amor imposible. Flor había permitido que la chica entrara a su vida pese a que residía en otro país y era menor de edad, pues pensaba que sólo sería una más de sus cibernéticas conquistas, pero el tiempo tenía la última palabra...
Laura había convencido a Flor de que el amor no tiene edad, pese a que ella tenía muy arraigada en su ideología la idea de
que en una pareja la diferencia de edades debía ser como máximo de 5 años. Verse a diario, era algo que acostumbraban hacer después de aquel día crucial para sus vidas, gracias a la tecnología. Se mandaban e-mails y escribían poemas que no dedicaban porque su amor era secreto, en el portal de poesía en el que ambas estaban registradas, en cuyo chat se habían conocido. Ese día, Flor quien ya llevaba varios días viendo a lala, ( nick de Laura) en el chat, se preguntó por qué
se la pasaba horas ahí e imaginó que se sentía sola y aburrida tal como ella y decidió tratarla como amiga. La invitó a leer un poema de su autoría que no era lésbico, como la mayoria de los que escribía, acorde a su edad, sin embargo la chica también
leyó otro que trataba el tema de la homosexualidad con mucha sutileza y romanticismo, y lo comentó. Después le envió
a Flor un enlace a su privado para que la leyera. A Flor le pareció raro que la chica le enviara privados, e imaginó que se sentía atraída por ella, no obstante, desde la primera vez que habían cruzado palabra, Laura le había dejado muy en claro que era heterosexual, por lo cual se resignó a tener con ella una relación amistosa...
Ahora, meditaba en una simple frase que había sido sido muy contundente y exquisita al ser expresada por Laura pues sentía lo mismo, estaba en sintonía con ella en el universo; cómo un llano me gustas marcó el inicio de un hermoso idilio, y no pudo evitar esbozar una sonrisa tan amplia, que contagio a Laura, quien la veía a través del messenger, por cámara.
Flor también había hecho una pregunta a Laura que caló muy dentro en su ser: ¿Eres feliz?_. La chica respondió:_No_.Y prorrumpió en sollozos. _No debes llorar, tu vida esta llena de bendiciones: salud, familia, juventud..._He sufrido mucho_replicó la chica. Si tu supieras, si yo te contara. Flor ni siquiera podía ver el rostro de la chica ya que sólo ella tenía cámara en aquel entonces, pero conocía bien su cara, la había visto en fotos, para ella era poesía hecha imagen, realidad hecha de fantasía.
Desde aquel día, comenzaron a verse a diario. Flor estaba ahí cuando la jovén la necesitaba, buscaba su felicidad. Le encantaba verla sonreir, a su sonrisa era adicta; quería apoyarla siempre, hacerle el bien sobre todo, no permitir que cayera en depresion, evitar que sufriera.
A Flor no le parecia idonea la edad de Laura, diescisiete años, pues tenía 30 y la diferencia entre sus edades era enorme. Además, jamás había tenido una pareja más de dos años menor que ella. Aquella tarde en que la chica le había dicho que le gustaba, ella se sintió emocionada y halagada por su confesión. _Tú también me gustas Laura, me gustas mucho, pero eres muy joven para mí, eres una bebé_declaro nerviosa. En ese momento supuso, que la chica también se sentía así._¿No me darás una oportunidad?_inquirió la chica, dejando a trasluz con aquella pregunta que pretendía entablar una relacion amorosa con Flor. Despues de pensarlo por largos segundos, ella contestó: _Sí, ¿por que no?
Y así fue como comenzó aquella historia romántica entre Flor, mexicana y Laura, colombiana, más quimérica y trágica que la de Romeo y Julieta, un amor imposible. Flor había permitido que la chica entrara a su vida pese a que residía en otro país y era menor de edad, pues pensaba que sólo sería una más de sus cibernéticas conquistas, pero el tiempo tenía la última palabra...
Laura había convencido a Flor de que el amor no tiene edad, pese a que ella tenía muy arraigada en su ideología la idea de
que en una pareja la diferencia de edades debía ser como máximo de 5 años. Verse a diario, era algo que acostumbraban hacer después de aquel día crucial para sus vidas, gracias a la tecnología. Se mandaban e-mails y escribían poemas que no dedicaban porque su amor era secreto, en el portal de poesía en el que ambas estaban registradas, en cuyo chat se habían conocido. Ese día, Flor quien ya llevaba varios días viendo a lala, ( nick de Laura) en el chat, se preguntó por qué
se la pasaba horas ahí e imaginó que se sentía sola y aburrida tal como ella y decidió tratarla como amiga. La invitó a leer un poema de su autoría que no era lésbico, como la mayoria de los que escribía, acorde a su edad, sin embargo la chica también
leyó otro que trataba el tema de la homosexualidad con mucha sutileza y romanticismo, y lo comentó. Después le envió
a Flor un enlace a su privado para que la leyera. A Flor le pareció raro que la chica le enviara privados, e imaginó que se sentía atraída por ella, no obstante, desde la primera vez que habían cruzado palabra, Laura le había dejado muy en claro que era heterosexual, por lo cual se resignó a tener con ella una relación amistosa...
Última edición:
::Que viva el amor que trasciende fronteras y rompe con todas las barreras impuestas por los hombres , sabes que te aprecio flor y a ti consentida bonita también , que fenomenal que vivan su historia bonita y sean felices, besitos y abrazos para las dos::
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