danie
solo un pensamiento...
Atrapado entre los muros de mi cuarto oigo los pasos del tiempo acecharme, oigo como se empalidecen los sueños detrás de las sombras de un espejo, un espejo que refleja mi cuerpo.Veo dentro del espejo risas y llantos, caras largas y deformes de un recuerdo, atrás de esas caras me veo a mi mismo sentado en la arista de la pared con la cabeza baja, con lágrimas en mi rostro, con las manos sobre mi cabeza. Me veo y no comprendo qué hago en ese cuarto, qué hago en ese espejo cavilando tristezas.
Yo estoy atrapado en mi cuarto y mi reflejo en el espejo…
Busco en los pasillos de mi memoria cuál es la pena que me congoja, busco algún recuerdo de mi pasado y mi existencia, busco en vano pues no encuentro ni una pizca de remembranza, no hallo la evocación de mi presencia. Pienso hasta tener neuralgia: ¿qué fue de mí?, ¿cómo llegué ahí?, ¿por qué me veo tan triste y qué fue de mi memoria? Son preguntas a las que no les encuentro respuestas…
Respuestas no hay, solo siento los sigilosos pasos del tiempo, esos que se dilapidan acuciosamente sobre mi cuerpo, la arena de un reloj que me cubre y me asfixia, el tiempo que pronto se acabará y ya no habrá forma de escapar.
Dejo de pensar y buscar resoluciones en mi cansada mente y me acerco a la ventana para contemplar las afueras del recinto. Ahí es cuando me veo a mi mismo entrando al cuarto con una chaleco de fuerza blanco, acompañado por dos robustos enfermeros. Ahí comprendo que tal vez tenga amnesia producto del delirio por ya no tener más tu cuerpo. Por ya no tener la dosis diaria que cure mi demencia.
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