Aún te recuerdo.

Chrix

Poeta que considera el portal su segunda casa

Desleído

en la estela de un cometa,

me propongo el espacio,

un vacío arropa con sus espinas,

las raíces de mis venas

encalladas

sobre estos brazos de ancla,

entre la sed y el mar de un desierto.

No sé si desenterraré el sustento

que he perdido

o solo sepultaré estas caricias

que se han hinchado hasta

volverse escamas de hielo.

Atrás quedo la bandera

de tu cabellera tremolando

en mis dedos,

un collage con los pedazos

de isla y un fútil suvenir

armando el rompecabezas

de tu boca

desparramado

por el estruendo de un adiós.

Ese tren metálico

aventurado a unas vías frías

con espacio para llevarse

toda una vida,

en solo una nota de garganta.

Vi por última vez los diamantes

en tus ojos

cortar nuestros espejos

arrancando tu delicada silueta,

dejando brozas de poemas

bogando donde bostezan todos

los vientos.

No sé qué colores tiene los

fragmentos de este lienzo,

he vivido la penumbra

como una sanguijuela ávida,

sin el formol exacto para

prolongar una muerta primavera,

sin el artilugio para detener el tiempo,

solo tengo pólvora bajo la piel

y cada día le disparo el alma a un

recuerdo.
 
Última edición:
No hay nada mas eterno que un adiós, ni nada mas inspirador que el tiempo tras el. Gran forma de expresarlo, me han gustado las metáforas y las imágenes que las acompañan. Saludos
 
Son tantas las cosas que se viven, cuando hay una relación que importa, pero cuando pasa eso de que todo se rompe, sin esperarlo, es difícil que dejemos todo atrás, sin que ya no nos importe, nostálgicas letras Chrix, un abrazo
 
Qué gusto leerte de nuevo amigo Chrix. Me alegra estés bien a pesar de la melancolía pintada en tus letras las cuales conservan ese maravilloso talento y la magia necesaria para ser una gran obra llena de imágenes y bellas metáforas. Un gusto leerte. Un abracito con cariño.
 

Desleído

en la estela de un cometa,

me propongo el espacio,

un vacío arropa con sus espinas,

las raíces de mis venas

encalladas

sobre estos brazos de ancla,

entre la sed y el mar de un desierto.

No sé si desenterraré el sustento

que he perdido

o solo sepultaré estas caricias

que se han hinchado hasta

volverse escamas de hielo.

Atrás quedo la bandera

de tu cabellera tremolando

en mis dedos,

un collage con los pedazos

de isla y un fútil suvenir

armando el rompecabezas

de tu boca

desparramado

por el estruendo de un adiós.

Ese tren metálico

aventurado a unas vías frías

con espacio para llevarse

toda una vida,

en solo una nota de garganta.

Vi por última vez los diamantes

en tus ojos

cortar nuestros espejos

arrancando tu delicada silueta,

dejando brozas de poemas

bogando donde bostezan todos

los vientos.

No sé qué colores tiene los

fragmentos de este lienzo,

he vivido la penumbra

como una sanguijuela ávida,

sin el formol exacto para

prolongar una muerta primavera,

sin el artilugio para detener el tiempo,

solo tengo pólvora bajo la piel

y cada día le disparo el alma a un

recuerdo.
Muy hermoso tu poema amigo. Tu melancolía se disfraza de bellas imágenes con las que pintas tus sentimientos. Me ha encantado leerte. Mis bendiciones y abrazos para ti.
 

Desleído

en la estela de un cometa,

me propongo el espacio,

un vacío arropa con sus espinas,

las raíces de mis venas

encalladas

sobre estos brazos de ancla,

entre la sed y el mar de un desierto.

No sé si desenterraré el sustento

que he perdido

o solo sepultaré estas caricias

que se han hinchado hasta

volverse escamas de hielo.

Atrás quedo la bandera

de tu cabellera tremolando

en mis dedos,

un collage con los pedazos

de isla y un fútil suvenir

armando el rompecabezas

de tu boca

desparramado

por el estruendo de un adiós.

Ese tren metálico

aventurado a unas vías frías

con espacio para llevarse

toda una vida,

en solo una nota de garganta.

Vi por última vez los diamantes

en tus ojos

cortar nuestros espejos

arrancando tu delicada silueta,

dejando brozas de poemas

bogando donde bostezan todos

los vientos.

No sé qué colores tiene los

fragmentos de este lienzo,

he vivido la penumbra

como una sanguijuela ávida,

sin el formol exacto para

prolongar una muerta primavera,

sin el artilugio para detener el tiempo,

solo tengo pólvora bajo la piel

y cada día le disparo el alma a un

recuerdo.

Vaya pero que fuerza tienen estos versos estimado CHRIX, que sentimiento tan desgarrador este que leo, magnificas las metáforas, te dejo mi saludo con afecto sincero.
 

Desleído

en la estela de un cometa,

me propongo el espacio,

un vacío arropa con sus espinas,

las raíces de mis venas

encalladas

sobre estos brazos de ancla,

entre la sed y el mar de un desierto.

No sé si desenterraré el sustento

que he perdido

o solo sepultaré estas caricias

que se han hinchado hasta

volverse escamas de hielo.

Atrás quedo la bandera

de tu cabellera tremolando

en mis dedos,

un collage con los pedazos

de isla y un fútil suvenir

armando el rompecabezas

de tu boca

desparramado

por el estruendo de un adiós.

Ese tren metálico

aventurado a unas vías frías

con espacio para llevarse

toda una vida,

en solo una nota de garganta.

Vi por última vez los diamantes

en tus ojos

cortar nuestros espejos

arrancando tu delicada silueta,

dejando brozas de poemas

bogando donde bostezan todos

los vientos.

No sé qué colores tiene los

fragmentos de este lienzo,

he vivido la penumbra

como una sanguijuela ávida,

sin el formol exacto para

prolongar una muerta primavera,

sin el artilugio para detener el tiempo,

solo tengo pólvora bajo la piel

y cada día le disparo el alma a un

recuerdo.
Lindos versos. Saludos...
 
Al paso del tiempo solo quedan los recuerdos que desfilan bellamente en tus imágenes proyectadas en tus versos evocando en tus sensaciones su recuerdo que lo dibujas fielmente en tus palabras. UN GRAN SALUDO FRATERNAL. MIS MEJORES DESEOS PARA TU VIDA HOY Y SIEMPRE. Hasta luego estimado amigo Poeta y gran compañero de letras.
GRacias estimado amigo, fuerte abrazo.
 

Desleído

en la estela de un cometa,

me propongo el espacio,

un vacío arropa con sus espinas,

las raíces de mis venas

encalladas

sobre estos brazos de ancla,

entre la sed y el mar de un desierto.

No sé si desenterraré el sustento

que he perdido

o solo sepultaré estas caricias

que se han hinchado hasta

volverse escamas de hielo.

Atrás quedo la bandera

de tu cabellera tremolando

en mis dedos,

un collage con los pedazos

de isla y un fútil suvenir

armando el rompecabezas

de tu boca

desparramado

por el estruendo de un adiós.

Ese tren metálico

aventurado a unas vías frías

con espacio para llevarse

toda una vida,

en solo una nota de garganta.

Vi por última vez los diamantes

en tus ojos

cortar nuestros espejos

arrancando tu delicada silueta,

dejando brozas de poemas

bogando donde bostezan todos

los vientos.

No sé qué colores tiene los

fragmentos de este lienzo,

he vivido la penumbra

como una sanguijuela ávida,

sin el formol exacto para

prolongar una muerta primavera,

sin el artilugio para detener el tiempo,

solo tengo pólvora bajo la piel

y cada día le disparo el alma a un

recuerdo.
Hermosos versos en los que por medio de sugerentes imagenes y unas excelentes metáfotas trazas una historia de adioses y nostalgias. Muy buen trabajo amiga Chrix. Un abrazo. Paco.
 
los recuerdos son vivos, nunca mueren, abrazos

Desleído

en la estela de un cometa,

me propongo el espacio,

un vacío arropa con sus espinas,

las raíces de mis venas

encalladas

sobre estos brazos de ancla,

entre la sed y el mar de un desierto.

No sé si desenterraré el sustento

que he perdido

o solo sepultaré estas caricias

que se han hinchado hasta

volverse escamas de hielo.

Atrás quedo la bandera

de tu cabellera tremolando

en mis dedos,

un collage con los pedazos

de isla y un fútil suvenir

armando el rompecabezas

de tu boca

desparramado

por el estruendo de un adiós.

Ese tren metálico

aventurado a unas vías frías

con espacio para llevarse

toda una vida,

en solo una nota de garganta.

Vi por última vez los diamantes

en tus ojos

cortar nuestros espejos

arrancando tu delicada silueta,

dejando brozas de poemas

bogando donde bostezan todos

los vientos.

No sé qué colores tiene los

fragmentos de este lienzo,

he vivido la penumbra

como una sanguijuela ávida,

sin el formol exacto para

prolongar una muerta primavera,

sin el artilugio para detener el tiempo,

solo tengo pólvora bajo la piel

y cada día le disparo el alma a un

recuerdo.
 

Desleído

en la estela de un cometa,

me propongo el espacio,

un vacío arropa con sus espinas,

las raíces de mis venas

encalladas

sobre estos brazos de ancla,

entre la sed y el mar de un desierto.

No sé si desenterraré el sustento

que he perdido

o solo sepultaré estas caricias

que se han hinchado hasta

volverse escamas de hielo.

Atrás quedo la bandera

de tu cabellera tremolando

en mis dedos,

un collage con los pedazos

de isla y un fútil suvenir

armando el rompecabezas

de tu boca

desparramado

por el estruendo de un adiós.

Ese tren metálico

aventurado a unas vías frías

con espacio para llevarse

toda una vida,

en solo una nota de garganta.

Vi por última vez los diamantes

en tus ojos

cortar nuestros espejos

arrancando tu delicada silueta,

dejando brozas de poemas

bogando donde bostezan todos

los vientos.

No sé qué colores tiene los

fragmentos de este lienzo,

he vivido la penumbra

como una sanguijuela ávida,

sin el formol exacto para

prolongar una muerta primavera,

sin el artilugio para detener el tiempo,

solo tengo pólvora bajo la piel

y cada día le disparo el alma a un

recuerdo.

Bello poema en su arte melancólico, buena retórica existencial. Un abrazo
 

Desleído

en la estela de un cometa,

me propongo el espacio,

un vacío arropa con sus espinas,

las raíces de mis venas

encalladas

sobre estos brazos de ancla,

entre la sed y el mar de un desierto.

No sé si desenterraré el sustento

que he perdido

o solo sepultaré estas caricias

que se han hinchado hasta

volverse escamas de hielo.

Atrás quedo la bandera

de tu cabellera tremolando

en mis dedos,

un collage con los pedazos

de isla y un fútil suvenir

armando el rompecabezas

de tu boca

desparramado

por el estruendo de un adiós.

Ese tren metálico

aventurado a unas vías frías

con espacio para llevarse

toda una vida,

en solo una nota de garganta.

Vi por última vez los diamantes

en tus ojos

cortar nuestros espejos

arrancando tu delicada silueta,

dejando brozas de poemas

bogando donde bostezan todos

los vientos.

No sé qué colores tiene los

fragmentos de este lienzo,

he vivido la penumbra

como una sanguijuela ávida,

sin el formol exacto para

prolongar una muerta primavera,

sin el artilugio para detener el tiempo,

solo tengo pólvora bajo la piel

y cada día le disparo el alma a un

recuerdo.
No estés de paso, regresa tu también a deleitarnos con tus maravillosas letras,besitos.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba