Princesa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aunque no estemos juntos
Aunque no estemos juntos te presiento,
te adormeces de noche aquí, mis brazos
te sostienen y raudo, en pensamiento,
me acaricia el azul de tus ojazos.
Aunque nunca te tenga, el sentimiento
es porfiado y no existo sin los trazos
de tu verbo de amor, el dulce cuento
que desgarra el lamento a cuchillazos.
Este afecto es la pócima sagrada,
que me aferra a la vida sin medida.
Lo que diera por verte en mi morada,
pero sé, no es posible en esta vida.
Y la duda se cierne en mi alborada
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