elpaisdenuncajamas77
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hace días que no escribo un poema;
estoy demasiado centrado
en mi nuevo trabajo,
en conseguir ser lo que fui
y así poder darte una vida mejor.
-justo la que tu mereces-
Hace días que no escribo versos,
no se de que manera decirte
que en tan poco tiempo
has invadido mi vida
como un país extraño.
-pero sin guerras-
Escribir de amor, a veces,
me resulta aburrido y necio,
con tantas desgracias
que hay por el mundo
voy yo sonriendo
como un autentico idiota.
Pero es así, a tu lado,
el resto del mundo se apaga
como una vela
quedándose sin cera;
en mi oscuridad
solo brillan tus ojos verdes.
Y aunque a veces me asalten
en los callejones de la mente
como brutales ladrones,
recuerdos y fantasmas
de tiempos peores,
en tus senos renazco
de mis cenizas,
y en tus labios planto una rosa
símbolo de mi nueva vida.
Aunque haga días que no te escriba
y estos versos no tengan
mucho sentido,
no encuentro un poema mejor
que nuestros cuerpos desnudos
huyendo del Belcebú
que parece dominar el mundo.
Que nuestras manos entrelazadas
en la calle, que los ojos
que nos miran envidiosos,
porque ven en nosotros ese amor
que todo lo puede.
No hay mejor poema
que el temblor que sacude
mi cuerpo cada vez que me acaricias,
que mirar el futuro con optimismo
como lo mira un niño.
No hay mejor poesía
que este te quiero
que hoy escribo,
feliz,
y encantado
de haberte conocido.
estoy demasiado centrado
en mi nuevo trabajo,
en conseguir ser lo que fui
y así poder darte una vida mejor.
-justo la que tu mereces-
Hace días que no escribo versos,
no se de que manera decirte
que en tan poco tiempo
has invadido mi vida
como un país extraño.
-pero sin guerras-
Escribir de amor, a veces,
me resulta aburrido y necio,
con tantas desgracias
que hay por el mundo
voy yo sonriendo
como un autentico idiota.
Pero es así, a tu lado,
el resto del mundo se apaga
como una vela
quedándose sin cera;
en mi oscuridad
solo brillan tus ojos verdes.
Y aunque a veces me asalten
en los callejones de la mente
como brutales ladrones,
recuerdos y fantasmas
de tiempos peores,
en tus senos renazco
de mis cenizas,
y en tus labios planto una rosa
símbolo de mi nueva vida.
Aunque haga días que no te escriba
y estos versos no tengan
mucho sentido,
no encuentro un poema mejor
que nuestros cuerpos desnudos
huyendo del Belcebú
que parece dominar el mundo.
Que nuestras manos entrelazadas
en la calle, que los ojos
que nos miran envidiosos,
porque ven en nosotros ese amor
que todo lo puede.
No hay mejor poema
que el temblor que sacude
mi cuerpo cada vez que me acaricias,
que mirar el futuro con optimismo
como lo mira un niño.
No hay mejor poesía
que este te quiero
que hoy escribo,
feliz,
y encantado
de haberte conocido.