eduardocarpio
Poeta adicto al portal
AYLAN EN LA PLAYA...(*)
Mi país tenía
muchos corderitos
y lobitos buenos
y un jardín tranquilo
donde se reunían
todos a la vez;
días de rumores,
ecos del edén.
Un príncipe probo,
una hermosa bruja,
blancas las palomas,
blancas y tan pulcras.
Cuando yo soñaba
el pirata honrado
sí tenía parche
y pata de palo.
Había sirenas,
las gavias del puerto,
la sal de la brisa
y el azul de un cielo...
Se acabó mi sueño
y truncó la paz,
grises por añiles,
confínes de cal.
Aylan en la playa,
araña de arena,
soñaba vivir
y cuánta la pena.
De cera el semblante,
agua en los pulmones:
los niños que veo
no llegan a’ hombres.
¿Qué mar con orillas
entrega cadáveres?
¿Qué tanto infortunio?
¿Qué tanta barbarie?
¿Acaso la suerte
del hombre en el mundo
brilló sus espejos
opacos de luto?
No tengo pañuelos
para tantas lágrimas,
ahora los días
me nacen sin alba.
Serás del olvido
amarga oración
y trunco futuro
sin un corazón.
Un ave sin alas,
también sin color,
cuando me despierto
¿de quién tu dolor?
eduardocarpio
14 de enero de 2016
(*) Aylan Kurdi tenía tres años. Ahogado en el Egeo. Su familia huía del infierno de Kobane (Siria)
Mi país tenía
muchos corderitos
y lobitos buenos
y un jardín tranquilo
donde se reunían
todos a la vez;
días de rumores,
ecos del edén.
Un príncipe probo,
una hermosa bruja,
blancas las palomas,
blancas y tan pulcras.
Cuando yo soñaba
el pirata honrado
sí tenía parche
y pata de palo.
Había sirenas,
las gavias del puerto,
la sal de la brisa
y el azul de un cielo...
Se acabó mi sueño
y truncó la paz,
grises por añiles,
confínes de cal.
Aylan en la playa,
araña de arena,
soñaba vivir
y cuánta la pena.
De cera el semblante,
agua en los pulmones:
los niños que veo
no llegan a’ hombres.
¿Qué mar con orillas
entrega cadáveres?
¿Qué tanto infortunio?
¿Qué tanta barbarie?
¿Acaso la suerte
del hombre en el mundo
brilló sus espejos
opacos de luto?
No tengo pañuelos
para tantas lágrimas,
ahora los días
me nacen sin alba.
Serás del olvido
amarga oración
y trunco futuro
sin un corazón.
Un ave sin alas,
también sin color,
cuando me despierto
¿de quién tu dolor?
eduardocarpio
14 de enero de 2016
(*) Aylan Kurdi tenía tres años. Ahogado en el Egeo. Su familia huía del infierno de Kobane (Siria)
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