Mike M.Ch.
Poeta fiel al portal
Una tormenta tropical,
se estaciono en esta zona,
no ha parado la humedad,
y soy esclavo de mi alcoba.
Me recordó a una fecha,
que ha sido mi preferida,
cuerpo y alma satisfecha,
tanta química y armonía.
No querría dejar,
de besarle un minuto.
no importaba más,
nadie en este mundo.
Estábamos ahí,
como cuando nacimos.
con una sed febril,
que podría durar siglos.
Dulce mutuo líquido,
precipitación celestial,
sudor besos encendidos,
pleno estado de divinidad.
La bruma espesa,
como sutil cortina,
me remite a esa pieza,
una entrega sin medida.
Hoy recuerdo clima semejante,
y días en que sol no se siente,
ella y yo unidos sin desplante,
siempre estará en mi mente.
Fuimos niebla y agua,
estados que culminan,
entre cortinas nuestra balada,
para serenarnos a escondidas.
se estaciono en esta zona,
no ha parado la humedad,
y soy esclavo de mi alcoba.
Me recordó a una fecha,
que ha sido mi preferida,
cuerpo y alma satisfecha,
tanta química y armonía.
No querría dejar,
de besarle un minuto.
no importaba más,
nadie en este mundo.
Estábamos ahí,
como cuando nacimos.
con una sed febril,
que podría durar siglos.
Dulce mutuo líquido,
precipitación celestial,
sudor besos encendidos,
pleno estado de divinidad.
La bruma espesa,
como sutil cortina,
me remite a esa pieza,
una entrega sin medida.
Hoy recuerdo clima semejante,
y días en que sol no se siente,
ella y yo unidos sin desplante,
siempre estará en mi mente.
Fuimos niebla y agua,
estados que culminan,
entre cortinas nuestra balada,
para serenarnos a escondidas.