despertando
Poeta adicto al portal
Encerrada en este infierno,
sometido está mi cuerpo
y en una cárcel de amor
yace mi corazón.
Aquí abajo se escuchan ecos
de placeres efímeros,
donde el hombre es prisionero
y donde un tropel
de almas se han rendido.
¿Dónde está la libertad?
Dímelo tú…
Estoy cansada de callar,
de jugar al juego sucio,
de andar por los suburbios,
de morderme estas ganas,
de lamerme las heridas…
Basta ya de mentir,
te lo digo a ti,
poder infame,
perverso e insaciable.
No es tuyo el Amor
ni tampoco la libertad.
Pero esta si es mi palabra,
y esta mi verdad.
sometido está mi cuerpo
y en una cárcel de amor
yace mi corazón.
Aquí abajo se escuchan ecos
de placeres efímeros,
donde el hombre es prisionero
y donde un tropel
de almas se han rendido.
¿Dónde está la libertad?
Dímelo tú…
Estoy cansada de callar,
de jugar al juego sucio,
de andar por los suburbios,
de morderme estas ganas,
de lamerme las heridas…
Basta ya de mentir,
te lo digo a ti,
poder infame,
perverso e insaciable.
No es tuyo el Amor
ni tampoco la libertad.
Pero esta si es mi palabra,
y esta mi verdad.