Noirxem
Poeta recién llegado
En la alcoba donde el tiempo es un ácido lánguido,
tu figura se eleva como un ánfora espléndida,
mas tus besos me saben a un néctar famélico,
carroñera paloma, mi Beatriz escuálida.
De tus párpados brota una lascivia pálida
y en tus muslos anida la locura frenética;
es tu amor un cadáver que me abraza y me palpita,
un jardín donde crece la cicuta poética.
Nuestro lecho es la losa de una fosa unánime,
donde, cómplices, tejemos esta boda sarcástica;
al rozar tus axilas, siento un vértigo lúgubre
y en tu lengua percibo la dulzura hidrófoba
de un deseo tan sucio que me vuelve pusilánime,
mientras gozo y me pudro en tu matriz catódica.
-Noirxem
tu figura se eleva como un ánfora espléndida,
mas tus besos me saben a un néctar famélico,
carroñera paloma, mi Beatriz escuálida.
De tus párpados brota una lascivia pálida
y en tus muslos anida la locura frenética;
es tu amor un cadáver que me abraza y me palpita,
un jardín donde crece la cicuta poética.
Nuestro lecho es la losa de una fosa unánime,
donde, cómplices, tejemos esta boda sarcástica;
al rozar tus axilas, siento un vértigo lúgubre
y en tu lengua percibo la dulzura hidrófoba
de un deseo tan sucio que me vuelve pusilánime,
mientras gozo y me pudro en tu matriz catódica.
-Noirxem