Hiba
Poeta recién llegado
Observo
como de pronto
el verbo
paraliza la velocidad del filo
en los molinos de la celda.
De un salto aviva
el escalofrío en la sombra.
Sonrío a los rostros
de los fantasmas
que festejan el destierro...
Qué locura
me digo
quién pudiese ser pájaro
para subir al árbol
donde yace
la colmena de su palabra.
Última edición: