Sean todos bienvenidos a mi mundo feliz y den, sin miedo a la incertidumbre un paso a ciegas a mi mundo feliz.
Es mi parafilia, ver a todas las personas con una sonrisa, sin importar como sea su realidad.
Inyectamos felicidad en clínicas felices, abiertas siempre cuando haya un personal feliz, equipada con los mejores para que te hagan reír y se te haya la tristeza, que nada te preocupe.
Aquí puedes pedir felicidad en forma de amor, comida, medicamento, ¡incluso de peligro!
La felicidad es un estímulo tan aceptado que ya olvidamos, como se sienten los demás, porque sabemos que todos son felices, ya nadie nos preocupa, porque, sin importar como estemos en realidad, el celular, la televisión y cualquier otro aparato de comunicación me hará sonreír, porque estamos en un mundo feliz.
Sin importar la sangre, el hambre, la necesidad de escapar. Un día sentado en le sillón, y todo volverá a ser feliz, con analgésicos y una linda jeringa esperando para ser felizmente usada.
Las necesidades y políticas que nos destruyen, son irreverentes a comparación a mi felicidad, que es un arma caliente. Por el resto de mi vida seré feliz. Esto, es mi mundo feliz.
Es mi parafilia, ver a todas las personas con una sonrisa, sin importar como sea su realidad.
Inyectamos felicidad en clínicas felices, abiertas siempre cuando haya un personal feliz, equipada con los mejores para que te hagan reír y se te haya la tristeza, que nada te preocupe.
Aquí puedes pedir felicidad en forma de amor, comida, medicamento, ¡incluso de peligro!
La felicidad es un estímulo tan aceptado que ya olvidamos, como se sienten los demás, porque sabemos que todos son felices, ya nadie nos preocupa, porque, sin importar como estemos en realidad, el celular, la televisión y cualquier otro aparato de comunicación me hará sonreír, porque estamos en un mundo feliz.
Sin importar la sangre, el hambre, la necesidad de escapar. Un día sentado en le sillón, y todo volverá a ser feliz, con analgésicos y una linda jeringa esperando para ser felizmente usada.
Las necesidades y políticas que nos destruyen, son irreverentes a comparación a mi felicidad, que es un arma caliente. Por el resto de mi vida seré feliz. Esto, es mi mundo feliz.