BiografÍa

Amigo dulcinita , cuantas cosas interesantes nos ceuntas de tu niñez, son recuerdos que no se olvidan

encantada de leerte y mis estrellitas
 
que puedo decir, me has dejado sin palabras,
me has dejado muy claro que la vida esta llena de muchas cosas interesantes, graciosas, misteriosas, fugaces,
extremas en fin no se que mas decir. . . es extraordinaria la forma en que te expresas me encanta.
Muchas gracias por tu comentario, mi querida amiga. Te mando un fuerte beso.
 
Me gusto leerte,una biografía resumida y con las experiencias que mas huella han dejado,los dos primeros versos me dieron que pensar,la personalidad...se nace o se hace? supongo que al final nuestras experiencias son las que acaban forjando nuestra forma de ser.Un abrazo amigo.
 
Me gusto leerte,una biografía resumida y con las experiencias que mas huella han dejado,los dos primeros versos me dieron que pensar,la personalidad...se nace o se hace? supongo que al final nuestras experiencias son las que acaban forjando nuestra forma de ser.Un abrazo amigo.
Gracias por tu comentario amiga María. Nuestra personalidad la forman nuestras vivencias, es cierto. Un beso y un fuerte abrazo de amigo.
 
recuerdos de infancia, las ausencias que nos marcan y siempre nos haran compañia. Bella manera de compartirnos, un poco quien eres, mi querido poeta. Un saludo.
 
Amigo no es fácil hacer su autobiografía me has hecho reír pero a la vez también es tierno y a veces triste, pero nada la vida es una enseñanza para cada dia hacernos mas fuertes.saludos y un fuerte abrazo
 
Querido poeta, me gustó leerte pués describes en tu relato algo que yo nunca hice, pero que me gustaría hacer.
Un abrazo y que las estrellas te sean propicias.
 
La personalidad que hoy tenemos
proviene de las vivencias de antaño.
Según mi madre a los seis meses
ya acariciaba sus redondos senos.
A los tres años me di un atracón de uvas,
todavía no me dejaban beber vino.
A los cuatro años vi un perro muerto
y esa visión me torturó todo un invierno.
A los seis a un amigo le mordí una oreja
porque me dijo que él era más alto.
A los diez miraba a mi hermana mayor
bañarse desnuda en la laguna
cercana a la casa donde vivíamos.
A los doce años le pegué al maestro
porque el muy cabrón tomó la costumbre
de pegarme a mí cuando no le obedecía,
al día siguiente también le pegó mi padre
para que el maldito pudiera decir
que le habían pegado un niño y un hombre.
A los trece le toqué las tetas a una maestra
y me enamoré de otra por su ojo color cielo,
pero como era tuerta la olvidé enseguida.
De adolescente fui un gran masturbador
pero no me averguenzo de ello.
A los veinte estuve preso en un castillo,
nunca me acostumbré a la vida militar.
A los veinticinco estuve cerca de casarme
pero ella al final decidió no hacerlo.
A los treinta y tres tuve una hija
que a los dos murió de meningitis.
A los treinte y seis murió mi padre
del corazón una tarde de invierno.
Ahora estoy solo y vivo tranquilo,
aunque algunas noches,muy pocas,
siento con tristeza que algo me falta.

26-Marzo-2011



Todos poseemos bonitos y tristes recuerdos que forman nuestra vida amigo.
Me gustaron tus versos...te mando besos y estrellas a tu cielo.
 
Bien dicen que el carácter se va mostrando desde la tierna infancia; para algunos la formación
se pondera a los cuatro vientos, pero se nace con ciertas hojas de ruta marcadas que nos haran
únicos. Me gustó lo que hallé hoy en la página, logras mostrar las facetas de un ser sin por ello
caer en la mordacidad de las carencias.

Un fuerte abrazo.
 
La personalidad que hoy tenemos
proviene de las vivencias de antaño.
Según mi madre a los seis meses
ya acariciaba sus redondos senos.
A los tres años me di un atracón de uvas,
todavía no me dejaban beber vino.
A los cuatro años vi un perro muerto
y esa visión me torturó todo un invierno.
A los seis a un amigo le mordí una oreja
porque me dijo que él era más alto.
A los diez miraba a mi hermana mayor
bañarse desnuda en la laguna
cercana a la casa donde vivíamos.
A los doce años le pegué al maestro
porque el muy cabrón tomó la costumbre
de pegarme a mí cuando no le obedecía,
al día siguiente también le pegó mi padre
para que el maldito pudiera decir
que le habían pegado un niño y un hombre.
A los trece le toqué las tetas a una maestra
y me enamoré de otra por su ojo color cielo,
pero como era tuerta la olvidé enseguida.
De adolescente fui un gran masturbador
pero no me averguenzo de ello.
A los veinte estuve preso en un castillo,
nunca me acostumbré a la vida militar.
A los veinticinco estuve cerca de casarme
pero ella al final decidió no hacerlo.
A los treinta y tres tuve una hija
que a los dos murió de meningitis.
A los treinte y seis murió mi padre
del corazón una tarde de invierno.
Ahora estoy solo y vivo tranquilo,
aunque algunas noches,muy pocas,
siento con tristeza que algo me falta.

26-Marzo-2011


Uffffffffffff amigo qué biografía la tuya pero, no se por qué me da la impresión que algo se te quedo en el tintero. Amigo creo que si dices estar solo entonces te falta compañía pero, los que aveces estan acompañados sienten la necesidad de estar solos.
Mis cariño y un muacsss:)
Ah me faltó el millón de estrellas.
 
Uffffffffffff amigo qué biografía la tuya pero, no se por qué me da la impresión que algo se te quedo en el tintero. Amigo creo que si dices estar solo entonces te falta compañía pero, los que aveces estan acompañados sienten la necesidad de estar solos.
Mis cariño y un muacsss:)
Ah me faltó el millón de estrellas.
Cierto mi querida amiga, se quedaron muchas cosas en el tintero. Me gusta mucho la soledad porque adoro la tranquilidad que da el silencio, aunque algunas veces, sobre todo por las noches necesito algo de compañía, pero se me pasa rápido; claro que si encuentro esa compañía se me pasa antes. Un beso de amigo.
 
La personalidad que hoy tenemos
proviene de las vivencias de antaño.
Según mi madre a los seis meses
ya acariciaba sus redondos senos.
A los tres años me di un atracón de uvas,
todavía no me dejaban beber vino.
A los cuatro años vi un perro muerto
y esa visión me torturó todo un invierno.
A los seis a un amigo le mordí una oreja
porque me dijo que él era más alto.
A los diez miraba a mi hermana mayor
bañarse desnuda en la laguna
cercana a la casa donde vivíamos.
A los doce años le pegué al maestro
porque el muy cabrón tomó la costumbre
de pegarme a mí cuando no le obedecía,
al día siguiente también le pegó mi padre
para que el maldito pudiera decir
que le habían pegado un niño y un hombre.
A los trece le toqué las tetas a una maestra
y me enamoré de otra por su ojo color cielo,
pero como era tuerta la olvidé enseguida.
De adolescente fui un gran masturbador
pero no me averguenzo de ello.
A los veinte estuve preso en un castillo,
nunca me acostumbré a la vida militar.
A los veinticinco estuve cerca de casarme
pero ella al final decidió no hacerlo.
A los treinta y tres tuve una hija
que a los dos murió de meningitis.
A los treinte y seis murió mi padre
del corazón una tarde de invierno.
Ahora estoy solo y vivo tranquilo,
aunque algunas noches,muy pocas,
siento con tristeza que algo me falta.

26-Marzo-2011

Toda una historia, esta biografía que has contado y algo movidita pero..., genial. Tu inspiración lleva a tu pluma a escribir cualquier tipo de poemas. En esta vida lo que se busca se encuentra aunque cueste y perdamos la esperanza de que algún día llegue. La soledad no es buena pero a veces nos hace reflexionar sobre el camino que tenemos que tomar amigo. Te dejo estrellas para que nos sigas deleitando con tu pluma ten magnífica y siento no poder dejarte reputación porque no puedo, pero te la mereces. Un beso y un abrazo. Hasta pronto.
 
Un placer pasar por tu "Biografía", que sin duda alguna, hay que se transparente para escribir tal escrito, por ello todas las estrellas, y un cálido saludo.

La personalidad que hoy tenemos
proviene de las vivencias de antaño.
Según mi madre a los seis meses
ya acariciaba sus redondos senos.
A los tres años me di un atracón de uvas,
todavía no me dejaban beber vino.
A los cuatro años vi un perro muerto
y esa visión me torturó todo un invierno.
A los seis a un amigo le mordí una oreja
porque me dijo que él era más alto.
A los diez miraba a mi hermana mayor
bañarse desnuda en la laguna
cercana a la casa donde vivíamos.
A los doce años le pegué al maestro
porque el muy cabrón tomó la costumbre
de pegarme a mí cuando no le obedecía,
al día siguiente también le pegó mi padre
para que el maldito pudiera decir
que le habían pegado un niño y un hombre.
A los trece le toqué las tetas a una maestra
y me enamoré de otra por su ojo color cielo,
pero como era tuerta la olvidé enseguida.
De adolescente fui un gran masturbador
pero no me averguenzo de ello.
A los veinte estuve preso en un castillo,
nunca me acostumbré a la vida militar.
A los veinticinco estuve cerca de casarme
pero ella al final decidió no hacerlo.
A los treinta y tres tuve una hija
que a los dos murió de meningitis.
A los treinte y seis murió mi padre
del corazón una tarde de invierno.
Ahora estoy solo y vivo tranquilo,
aunque algunas noches,muy pocas,
siento con tristeza que algo me falta.

26-Marzo-2011

 
Vivimos diez mil experiencias,buscando la intensidad de la vida,aprendemos,experimentamos,osamos,volamos,nos la pegamos,intentando llenar un pozo sin fondo,detrás de experiencias que nos hagan sentir vivos...así transcurrimos...lo que vivimos ,sentimos,experimentamos y compartimos,eso es lo que nos llevamos....un placer dulcinista...estrellas
 
La personalidad que hoy tenemos
proviene de las vivencias de antaño.
Según mi madre a los seis meses
ya acariciaba sus redondos senos.
A los tres años me di un atracón de uvas,
todavía no me dejaban beber vino.
A los cuatro años vi un perro muerto
y esa visión me torturó todo un invierno.
A los seis a un amigo le mordí una oreja
porque me dijo que él era más alto.
A los diez miraba a mi hermana mayor
bañarse desnuda en la laguna
cercana a la casa donde vivíamos.
A los doce años le pegué al maestro
porque el muy cabrón tomó la costumbre
de pegarme a mí cuando no le obedecía,
al día siguiente también le pegó mi padre
para que el maldito pudiera decir
que le habían pegado un niño y un hombre.
A los trece le toqué las tetas a una maestra
y me enamoré de otra por su ojo color cielo,
pero como era tuerta la olvidé enseguida.
De adolescente fui un gran masturbador
pero no me averguenzo de ello.
A los veinte estuve preso en un castillo,
nunca me acostumbré a la vida militar.
A los veinticinco estuve cerca de casarme
pero ella al final decidió no hacerlo.
A los treinta y tres tuve una hija
que a los dos murió de meningitis.
A los treinte y seis murió mi padre
del corazón una tarde de invierno.
Ahora estoy solo y vivo tranquilo,
aunque algunas noches,muy pocas,
siento con tristeza que algo me falta.

26-Marzo-2011



HOMBRE+LUZ.JPG


Caramba, esta historia no la conocía yo,
no se si es verdad todo eso que escribes,
yo como que no te creo. Te diré lo que
te creo: te creo haberte enamorado del
ojo azul de tu profesora tuerta y te creo que
te hayas dado un atracón de uvas como
preámbulo del futuro, jejeje mejor dicho,
la verdad tu autobiografía está genial,
la verdad te creo casi todo. :::blush:::
Quien sino tu para atraer a todo el portal
con tus poemas y relatos?
Quien sino tu para por medio de las letras
atrapar al lector hasta el final?
Me encantaría seguir leyendo esta
biografía por mil años mas mi amigo querido. Osa.
:::hug:::
 
Ya no se que es verdad y que que es fantasia, supongo que vives en ese castillo, de lo que si estoy clara
la gran verdad que dices los instantes nos forman, y bueno has tenido buena escuela, y aqui has venido a dar cátedra de sensualidad y ser directo al escribir. tambien impartiendo un poquito de terror en tu relatos de misterio.


abrazo amigo, no estan tan solo, jejeje






La personalidad que hoy tenemos
proviene de las vivencias de antaño.
Según mi madre a los seis meses
ya acariciaba sus redondos senos.
A los tres años me di un atracón de uvas,
todavía no me dejaban beber vino.
A los cuatro años vi un perro muerto
y esa visión me torturó todo un invierno.
A los seis a un amigo le mordí una oreja
porque me dijo que él era más alto.
A los diez miraba a mi hermana mayor
bañarse desnuda en la laguna
cercana a la casa donde vivíamos.
A los doce años le pegué al maestro
porque el muy cabrón tomó la costumbre
de pegarme a mí cuando no le obedecía,
al día siguiente también le pegó mi padre
para que el maldito pudiera decir
que le habían pegado un niño y un hombre.
A los trece le toqué las tetas a una maestra
y me enamoré de otra por su ojo color cielo,
pero como era tuerta la olvidé enseguida.
De adolescente fui un gran masturbador
pero no me averguenzo de ello.
A los veinte estuve preso en un castillo,
nunca me acostumbré a la vida militar.
A los veinticinco estuve cerca de casarme
pero ella al final decidió no hacerlo.
A los treinta y tres tuve una hija
que a los dos murió de meningitis.
A los treinte y seis murió mi padre
del corazón una tarde de invierno.
Ahora estoy solo y vivo tranquilo,
aunque algunas noches,muy pocas,
siento con tristeza que algo me falta.

26-Marzo-2011

 

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