Nommo
Poeta veterano en el portal
Qué bonito es el Amor-Bondad.
Y heroico, predicar el Evangelio.
Para que reine la Paz, en la Madre Tierra.
Y hagamos el amor, y no la guerra.
Pero los duros de corazón, no saben abrirlo, de par en par.
Como las puertas de Palacio...
Y es que las cosas de Palacio, van despacio.
Alláh es el No-Ser, y la No-Violencia. Lo que nos piden los demonios, en cada tentación:
Que no seamos. Que nos apaguemos. Porque todo es, y nada es, al mismo tiempo.
Come y calla, porque en boca cerrada, no entran moscas.
Ni política, ni religión.
Vigila esa lengua...
Y es precisamente, Alláh, ¡ Tan noble ! Principesco e islámico.
Balsámico, como el aceite de almendras. Para el quiromasaje en la espalda.
Y luego, libidinosos, por debajo de la falda. Dios, en el corazón. Alláh, en la lengua.
Y heroico, predicar el Evangelio.
Para que reine la Paz, en la Madre Tierra.
Y hagamos el amor, y no la guerra.
Pero los duros de corazón, no saben abrirlo, de par en par.
Como las puertas de Palacio...
Y es que las cosas de Palacio, van despacio.
Alláh es el No-Ser, y la No-Violencia. Lo que nos piden los demonios, en cada tentación:
Que no seamos. Que nos apaguemos. Porque todo es, y nada es, al mismo tiempo.
Come y calla, porque en boca cerrada, no entran moscas.
Ni política, ni religión.
Vigila esa lengua...
Y es precisamente, Alláh, ¡ Tan noble ! Principesco e islámico.
Balsámico, como el aceite de almendras. Para el quiromasaje en la espalda.
Y luego, libidinosos, por debajo de la falda. Dios, en el corazón. Alláh, en la lengua.
Última edición: