César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Es claro que está vivo.
Se muere la carne, lo personal y sin importancia compartida.
Permanecen, como en una especie de éter indescriptible
las cuestiones que a todos/as nos asaltan e interesan
asimos esas cosas cuando nos sabemos, comenzamos a ser.
Entonces entendemos el pasado y el futuro
Bolívar fue futuro en su presente
Quizás futuro eterno
Nosotros lo heredamos
Quizás otros -después de nos- lo hereden
La gente a mi lado, en medio de la bullanguera alegría dice:
"Alerta que camina, la espada de Bolívar por América Latina"
Pero es la idea la que anda caminando con nosotros/as
y uno se pregunta cómo sienten otros seres
en medio de los bailes, las canciones, las consignas, el bullicio
vorágine asaltada por la luz
¿Se piensa, se tiene conciencia de, sabemos lo que nos jugamos?
Probablemente sí, con digna valentía
Al fondo está el Cuartel de la Montaña,
no el de Madrid, el que nos dibujó Neruda;
Otro cuartel, el del cacique Catia
Allí también está Bolívar
renacido cien años más tarde
como predijo Pablo o Neptalí
con inescrutable sentencia de poeta
Y en la muchacha que va de motorizada por delante de mi
en las pancartas
en el deseo vivo e intenso que sacude las calles
en la respuesta terminante escupida hacia las élites
en la marcha con cerveza y guarapita
en los himnos, las consignas
Se levanta como un sopor ígneo hasta convertirse en nube
allí está Bolívar vivo
enganchado como un zarcillo en la conciencia
en los corazones
de las mujeres y los hombres revolucionarios.
Estos hombres, estas mujeres, asumen con jolgorio y alegría la pelea
¿Contrasentido? Para nada:
Peleamos por ser libres, por estar vivos/as.
La lucha sigue
gracias a la vida, Bolívar vive.
Enero y fusil / 2014 / César Guevara
Se muere la carne, lo personal y sin importancia compartida.
Permanecen, como en una especie de éter indescriptible
las cuestiones que a todos/as nos asaltan e interesan
asimos esas cosas cuando nos sabemos, comenzamos a ser.
Entonces entendemos el pasado y el futuro
Bolívar fue futuro en su presente
Quizás futuro eterno
Nosotros lo heredamos
Quizás otros -después de nos- lo hereden
La gente a mi lado, en medio de la bullanguera alegría dice:
"Alerta que camina, la espada de Bolívar por América Latina"
Pero es la idea la que anda caminando con nosotros/as
y uno se pregunta cómo sienten otros seres
en medio de los bailes, las canciones, las consignas, el bullicio
vorágine asaltada por la luz
¿Se piensa, se tiene conciencia de, sabemos lo que nos jugamos?
Probablemente sí, con digna valentía
Al fondo está el Cuartel de la Montaña,
no el de Madrid, el que nos dibujó Neruda;
Otro cuartel, el del cacique Catia
Allí también está Bolívar
renacido cien años más tarde
como predijo Pablo o Neptalí
con inescrutable sentencia de poeta
Y en la muchacha que va de motorizada por delante de mi
en las pancartas
en el deseo vivo e intenso que sacude las calles
en la respuesta terminante escupida hacia las élites
en la marcha con cerveza y guarapita
en los himnos, las consignas
Se levanta como un sopor ígneo hasta convertirse en nube
allí está Bolívar vivo
enganchado como un zarcillo en la conciencia
en los corazones
de las mujeres y los hombres revolucionarios.
Estos hombres, estas mujeres, asumen con jolgorio y alegría la pelea
¿Contrasentido? Para nada:
Peleamos por ser libres, por estar vivos/as.
La lucha sigue
gracias a la vida, Bolívar vive.
Enero y fusil / 2014 / César Guevara