Arkeidos
Poeta que considera el portal su segunda casa
Pureza y trasparencia en dos ojos de agua.
Permanecen callados,
dibujado paisajes en una tarde bañada de armonía.
El oro de la miel resplandece en su mirada,
tan clara y tan profunda.
Son la punta de una flecha,
su escrutinio es largo y muy hondo.
Cuando han visto demasiado, se convierten en dos pozos anchos
cuya cavidad guarda todo el vacio.
Cuando parece que nada turbara ese cosmos de silencios blancos,
del infinito surge una lanza repleta de cometas,
trae consigo una tormenta de soles
y un estallido de lunas plateadas.
Una lluvia de chispitas anuncia la detonación de una bomba de luz...
Mis ojos se alimentan de tan preciado fulgor ardiente,
cual vigor de oro resplandeciente.
Todo aquello que es insólito y singular es lo que veras en su espejo de cristal.
Cuando aquellos ojos callan,
habla una luz radiante que enamora
a los rayos tibios de un sol robusto de vitalidad;
otorgando un beso ardiente,
una caricia al alma
del dueño de esos ojos lunáticos.
Cuando esos ojos callan y se apagan,
se miran tristes y cansados, quizás ojerosos
y muy melancólicos, rasgando las tardes que se tornan frías y grises.
en sus abismos deambula la sombra solitaria
cuyo reflejo es la sangre de un universo marchito,
a punto de detonar en una bomba de oscuridad…
Destruirá a todos mis demonios y a los tuyos también.
Miedo y esperanza sellados en el manantial del alma…mi alma.
Posee dos ojos semejantes a rocas solares,
desintegra estrellas, con una mirada triste y muy profunda.
Entonces surge un viento plagado de estrellitas,
cuyo polvo lumínico es una sinfonía de lucecitas
que nos hacen sonreír,
a mi alma y a mí.
El silencio es vasto,
su voz es estridente que perturba, solo mi alma lo escucha,
entona una canción anónima, blanca y eterna;
solo los espíritus celestes lo escuchan, ellos han conocido su voz.
“te diré: estoy listo, Anda ven, estoy más que listo.
Mi espíritu es un suspiro de nubes aladas.
El futuro es ahora, el pasado es una sombra
que no lastima, solo si tú lo permites”
Permanecen callados,
dibujado paisajes en una tarde bañada de armonía.
El oro de la miel resplandece en su mirada,
tan clara y tan profunda.
Son la punta de una flecha,
su escrutinio es largo y muy hondo.
Cuando han visto demasiado, se convierten en dos pozos anchos
cuya cavidad guarda todo el vacio.
Cuando parece que nada turbara ese cosmos de silencios blancos,
del infinito surge una lanza repleta de cometas,
trae consigo una tormenta de soles
y un estallido de lunas plateadas.
Una lluvia de chispitas anuncia la detonación de una bomba de luz...
Mis ojos se alimentan de tan preciado fulgor ardiente,
cual vigor de oro resplandeciente.
Todo aquello que es insólito y singular es lo que veras en su espejo de cristal.
Cuando aquellos ojos callan,
habla una luz radiante que enamora
a los rayos tibios de un sol robusto de vitalidad;
otorgando un beso ardiente,
una caricia al alma
del dueño de esos ojos lunáticos.
Cuando esos ojos callan y se apagan,
se miran tristes y cansados, quizás ojerosos
y muy melancólicos, rasgando las tardes que se tornan frías y grises.
en sus abismos deambula la sombra solitaria
cuyo reflejo es la sangre de un universo marchito,
a punto de detonar en una bomba de oscuridad…
Destruirá a todos mis demonios y a los tuyos también.
Miedo y esperanza sellados en el manantial del alma…mi alma.
Posee dos ojos semejantes a rocas solares,
desintegra estrellas, con una mirada triste y muy profunda.
Entonces surge un viento plagado de estrellitas,
cuyo polvo lumínico es una sinfonía de lucecitas
que nos hacen sonreír,
a mi alma y a mí.
El silencio es vasto,
su voz es estridente que perturba, solo mi alma lo escucha,
entona una canción anónima, blanca y eterna;
solo los espíritus celestes lo escuchan, ellos han conocido su voz.
“te diré: estoy listo, Anda ven, estoy más que listo.
Mi espíritu es un suspiro de nubes aladas.
El futuro es ahora, el pasado es una sombra
que no lastima, solo si tú lo permites”
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