Mujer Morena
Poeta asiduo al portal
Brillan,
en mis pupilas,
los soles en tu rostro
que me dan los buenos días,
con su cálida pureza.
Cantan,
en mi oído,
los cenzontles que te habitan
con sus cuatrocientas voces,
imitando el sonido del monte.
Vuelan,
las caricias de tus manos
y le dan vida a mi faz;
se vuelven tibias mariposas
recién nacidas,
jugueteando entre tus rosas.
Duermen,
las estrellas y los astros,
cuando tú amaneces...
en mis pupilas,
los soles en tu rostro
que me dan los buenos días,
con su cálida pureza.
Cantan,
en mi oído,
los cenzontles que te habitan
con sus cuatrocientas voces,
imitando el sonido del monte.
Vuelan,
las caricias de tus manos
y le dan vida a mi faz;
se vuelven tibias mariposas
recién nacidas,
jugueteando entre tus rosas.
Duermen,
las estrellas y los astros,
cuando tú amaneces...
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