yellows
Poeta adicto al portal
Bruno
Con un mendrugo en sus manos,
la tristeza en su mirada,
las luces de la ciudad
entre los fríos de escarchas
ya no le importaba el hambre
ni frío aquel que calaba…
ocupaba muchos pesos,
las medicinas son caras…
la madre sudaba frío
tendida en aquella cama.
No maldecía a la pobreza
ni a aquel mal padre culpaba…
Sin pedir cuenta a Dios
él siempre se persignaba.
Haciendo mil malabares
con su carita pintada…
Sonriendo con simpatía
de sus limitadas gracias
Así distraía su mente,
así a su pena engañaba,
así olvidaba el dolor
de ver a su madre postrada
que los dolores y fiebres
con su vida acababan…
No es un niño de la calle,
pero ya es como su casa…
Ganando unos cuantos pesos
comida siempre faltaba
para sus dos hermanitos
y su madre que agonizaba.
A Bruno poco le importa
la infancia y días de escuela,
dos cosas trae en su mente
son las que le agrandan su pena,
el hambre de sus hermanos
y su madrecita enferma.
¡Cuantos niños de la calle
payasitos de cruceros,
niños limpia parabrisas
y cuanto niños boleros!…
Cuantas infancias perdidas,
cuantos futuros inciertos,
sin ilusión por la vida…
Niños de sueños muertos
.Ramon Amarillas
Con un mendrugo en sus manos,
la tristeza en su mirada,
las luces de la ciudad
entre los fríos de escarchas
ya no le importaba el hambre
ni frío aquel que calaba…
ocupaba muchos pesos,
las medicinas son caras…
la madre sudaba frío
tendida en aquella cama.
No maldecía a la pobreza
ni a aquel mal padre culpaba…
Sin pedir cuenta a Dios
él siempre se persignaba.
Haciendo mil malabares
con su carita pintada…
Sonriendo con simpatía
de sus limitadas gracias
Así distraía su mente,
así a su pena engañaba,
así olvidaba el dolor
de ver a su madre postrada
que los dolores y fiebres
con su vida acababan…
No es un niño de la calle,
pero ya es como su casa…
Ganando unos cuantos pesos
comida siempre faltaba
para sus dos hermanitos
y su madre que agonizaba.
A Bruno poco le importa
la infancia y días de escuela,
dos cosas trae en su mente
son las que le agrandan su pena,
el hambre de sus hermanos
y su madrecita enferma.
¡Cuantos niños de la calle
payasitos de cruceros,
niños limpia parabrisas
y cuanto niños boleros!…
Cuantas infancias perdidas,
cuantos futuros inciertos,
sin ilusión por la vida…
Niños de sueños muertos
.Ramon Amarillas
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