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Cada mañana, a Sevilla

lesmo

Poeta veterano en el portal
A Manuelo y Carmen después de oír sus voces.


Yo me fui de Sevilla siendo niño
a una tierra más verde y más lluviosa,
pero me la llevé, junto a su rosa
que clava las espinas con cariño.

De lejos la veía echarme un guiño,
me arrastraba a su esencia, poderosa,
y la flor de azahar era otra cosa
sin Triana, ¡qué distinto era su aliño!

Cada vez que volvía era más bella
y al marcharme, de nuevo, ¡la querella!,
con la suerte y la fuerza del destino.

Cada vez se me hace más cercana
y al abrirse mis ojos de mañana
ya se han ido a Sevilla de camino.




 
Llevamos en el corazón a nuestro terruño, perece imposible que un lugar tan grande pueda entrar en nuestro coraazón, pero lo llevamos ceñido hasta el día de nuestra muerte y algunos anhelamos nos sepulten en esa misma tierra que nos vio nacer.
Siempre garto pasar por tus hermosas obras, saludos cordiales y un fuerte abrazo.
Alfredo
 
A Manuelo y Carmen después de oír sus voces.


Yo me fui de Sevilla siendo niño
a una tierra más verde y más lluviosa,
pero me la llevé, junto a su rosa
que clava las espinas con cariño.

De lejos la veía echarme un guiño,
me arrastraba a su esencia, poderosa,
y la flor de azahar era otra cosa
sin Triana, ¡qué distinto era su aliño!

Cada vez que volvía era más bella
y al marcharme, de nuevo, ¡la querella!,
con la suerte y la fuerza del destino.

Cada vez se me hace más cercana
y al abrirse mis ojos de mañana
ya se han ido a Sevilla de camino.



Por ahí he pernotado y de veras bella es.
Mas prefiero mi Redondela lluviosa
porque a mí me vio nacer.
Un gran placer.
Castro.
 
A Manuelo y Carmen después de oír sus voces.


Yo me fui de Sevilla siendo niño
a una tierra más verde y más lluviosa,
pero me la llevé, junto a su rosa
que clava las espinas con cariño.

De lejos la veía echarme un guiño,
me arrastraba a su esencia, poderosa,
y la flor de azahar era otra cosa
sin Triana, ¡qué distinto era su aliño!

Cada vez que volvía era más bella
y al marcharme, de nuevo, ¡la querella!,
con la suerte y la fuerza del destino.

Cada vez se me hace más cercana
y al abrirse mis ojos de mañana
ya se han ido a Sevilla de camino.



Marivilla de letras, me arrancan suspiros desde lo más profundo de las entrañas... ayyy nuestra tierra hermosa, la que nos vió nacer, lo primero que vieron nuestros ojos, lo primeros aromas que respiramos, los primeros pasos que por ella anduvimos, ayyy qué belleza, siento en mí todas y cada una de sus letras. Millones de besazos, llenos de infinito cariño, mi entrañable amigo Salva, Dios te bendiga por siempre.....muáááááacksssss.....
 
A Manuelo y Carmen después de oír sus voces.


Yo me fui de Sevilla siendo niño
a una tierra más verde y más lluviosa,
pero me la llevé, junto a su rosa
que clava las espinas con cariño.

De lejos la veía echarme un guiño,
me arrastraba a su esencia, poderosa,
y la flor de azahar era otra cosa
sin Triana, ¡qué distinto era su aliño!

Cada vez que volvía era más bella
y al marcharme, de nuevo, ¡la querella!,
con la suerte y la fuerza del destino.

Cada vez se me hace más cercana
y al abrirse mis ojos de mañana
ya se han ido a Sevilla de camino.



Qué bueno leerte de nuevo, Salvador,con ese amor a Sevilla, a la que has definido como un enamorado en tus delicados versos. Felicidades.
Un abrazo, Poeta.
Isabel
 
A Manuelo y Carmen después de oír sus voces.


Yo me fui de Sevilla siendo niño
a una tierra más verde y más lluviosa,
pero me la llevé, junto a su rosa
que clava las espinas con cariño.

De lejos la veía echarme un guiño,
me arrastraba a su esencia, poderosa,
y la flor de azahar era otra cosa
sin Triana, ¡qué distinto era su aliño!

Cada vez que volvía era más bella
y al marcharme, de nuevo, ¡la querella!,
con la suerte y la fuerza del destino.

Cada vez se me hace más cercana
y al abrirse mis ojos de mañana
ya se han ido a Sevilla de camino.



Si no olvidas tus raíces cimentas un sólido mañana. Saludos cordiales, Salvador.
 
A Manuelo y Carmen después de oír sus voces.


Yo me fui de Sevilla siendo niño
a una tierra más verde y más lluviosa,
pero me la llevé, junto a su rosa
que clava las espinas con cariño.

De lejos la veía echarme un guiño,
me arrastraba a su esencia, poderosa,
y la flor de azahar era otra cosa
sin Triana, ¡qué distinto era su aliño!

Cada vez que volvía era más bella
y al marcharme, de nuevo, ¡la querella!,
con la suerte y la fuerza del destino.

Cada vez se me hace más cercana
y al abrirse mis ojos de mañana
ya se han ido a Sevilla de camino.

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Como bien sabes cuanto me alegra tu vuelta:

La vuelta a este portal ha perfumado
de nuevo la palabra cada día,
tu verbo dulce miel de melodía
es fruto de un aroma de Machado.
Será de los hermanos que he nombrado
Manuel el que en su pluma te envolvía
vistiendo de Sevilla en su armonía,
los dos, de hermoso verso cincelado.
Tan serio en tu silencio, tan callado,
que envuelto en la lejana cercanía
a veces te notaba desolado.
Ahora ya, sabiendo que has llegado,
también regresará la poesía...
madura como el fruto de Machado.
 
A Manuelo y Carmen después de oír sus voces.


Yo me fui de Sevilla siendo niño
a una tierra más verde y más lluviosa,
pero me la llevé, junto a su rosa
que clava las espinas con cariño.

De lejos la veía echarme un guiño,
me arrastraba a su esencia, poderosa,
y la flor de azahar era otra cosa
sin Triana, ¡qué distinto era su aliño!

Cada vez que volvía era más bella
y al marcharme, de nuevo, ¡la querella!,
con la suerte y la fuerza del destino.

Cada vez se me hace más cercana
y al abrirse mis ojos de mañana
ya se han ido a Sevilla de camino.



Precioso soneto!!!! Gracias por comartir tu arte.
Un fortísimo abrazo.
 
A Manuelo y Carmen después de oír sus voces.


Yo me fui de Sevilla siendo niño
a una tierra más verde y más lluviosa,
pero me la llevé, junto a su rosa
que clava las espinas con cariño.

De lejos la veía echarme un guiño,
me arrastraba a su esencia, poderosa,
y la flor de azahar era otra cosa
sin Triana, ¡qué distinto era su aliño!

Cada vez que volvía era más bella
y al marcharme, de nuevo, ¡la querella!,
con la suerte y la fuerza del destino.

Cada vez se me hace más cercana
y al abrirse mis ojos de mañana
ya se han ido a Sevilla de camino.



A Manuelo y Carmen después de oír sus voces.


Yo me fui de Sevilla siendo niño
a una tierra más verde y más lluviosa,
pero me la llevé, junto a su rosa
que clava las espinas con cariño.

De lejos la veía echarme un guiño,
me arrastraba a su esencia, poderosa,
y la flor de azahar era otra cosa
sin Triana, ¡qué distinto era su aliño!

Cada vez que volvía era más bella
y al marcharme, de nuevo, ¡la querella!,
con la suerte y la fuerza del destino.

Cada vez se me hace más cercana
y al abrirse mis ojos de mañana
ya se han ido a Sevilla de camino.



¡Suerte que has vuelto!
Me alegro.
Jazmin
 
A Manuelo y Carmen después de oír sus voces.


Yo me fui de Sevilla siendo niño
a una tierra más verde y más lluviosa,
pero me la llevé, junto a su rosa
que clava las espinas con cariño.

De lejos la veía echarme un guiño,
me arrastraba a su esencia, poderosa,
y la flor de azahar era otra cosa
sin Triana, ¡qué distinto era su aliño!

Cada vez que volvía era más bella
y al marcharme, de nuevo, ¡la querella!,
con la suerte y la fuerza del destino.

Cada vez se me hace más cercana
y al abrirse mis ojos de mañana
ya se han ido a Sevilla de camino.




Mi buen amigo poeta Salva, la nostalgia se adueño de este hermoso soneto donde nos dejas ese aroma que Sevilla tiene y atrapa pero ten cuidado no vaya a ser que en otra de tus visitas te quedes por siempre en su tierra.
Verdadero placer pasear y sentir esa notalgia tan perfumada y colorida.
Te dejo un fuerte y afectuoso abrazo
 
Llevamos en el corazón a nuestro terruño, perece imposible que un lugar tan grande pueda entrar en nuestro coraazón, pero lo llevamos ceñido hasta el día de nuestra muerte y algunos anhelamos nos sepulten en esa misma tierra que nos vio nacer.
Siempre garto pasar por tus hermosas obras, saludos cordiales y un fuerte abrazo.
Alfredo
Mi querido Alfredo, un grandísimo placer recibirte en este espacio con tu palabra y con tu corazón. No me cansaré de recordar nuestra "Borrasca". Efectivamente la tierra que nos vio nacer queda indeleble en nuestra alma y deseamos se funda con nuestro cuerpo en el final.
Te mando mi abrazo agradecido y emocionado.
Salvador.
 
Por ahí he pernotado y de veras bella es.
Mas prefiero mi Redondela lluviosa
porque a mí me vio nacer.
Un gran placer.
Castro.
No me extraña, amigo Castro, Redondela, al fondo de la Ría, bañada con esa mezcla de agua dulce, cercana a la Illa de San Simón... ¡Cuántos recuerdos me trae! Yo Vigués de adopción disfruto como tú de esos entornos y puedo contemplar el ocaso tras las Cíes. No diré más que la saudade llega.
Muchas gracias por asomarte a este espacio. Estamos cerca.
Un abrazo.
Salvador.

Nota: Algo tengo preparado para ti. Ya la verás.
 
Marivilla de letras, me arrancan suspiros desde lo más profundo de las entrañas... ayyy nuestra tierra hermosa, la que nos vió nacer, lo primero que vieron nuestros ojos, lo primeros aromas que respiramos, los primeros pasos que por ella anduvimos, ayyy qué belleza, siento en mí todas y cada una de sus letras. Millones de besazos, llenos de infinito cariño, mi entrañable amigo Salva, Dios te bendiga por siempre.....muáááááacksssss.....
¡Ay mi querida Isabel! Se me entrecortan las palabras y los resuellos cuando te veo.
¿Ves, ya empiezo como tú? ¿Por qué será?
Miles y miles de besos, miles de miles...
Tuyo siempre,
Salva.
 
Qué bueno leerte de nuevo, Salvador,con ese amor a Sevilla, a la que has definido como un enamorado en tus delicados versos. Felicidades.
Un abrazo, Poeta.
Isabel
Lo bueno es encontrarte entre mis letras, querisíma Isabel, éstas dedicadas a mi Sevilla natal y a dos seres muy queridos. Cuando un poema sale y se lee uno pierde la propiedad sobre él, pues eso, tuyo es.
Gran abrazo, con todo cariño.
Salva.
 
Como bien sabes cuanto me alegra tu vuelta:

La vuelta a este portal ha perfumado
de nuevo la palabra cada día,
tu verbo dulce miel de melodía
es fruto de un aroma de Machado.
Será de los hermanos que he nombrado
Manuel el que en su pluma te envolvía
vistiendo de Sevilla en su armonía,
los dos, de hermoso verso cincelado.
Tan serio en tu silencio, tan callado,
que envuelto en la lejana cercanía
a veces te notaba desolado.
Ahora ya, sabiendo que has llegado,
también regresará la poesía...
madura como el fruto de Machado.
Y ahora, ¿qué hago yo Pepe? Después de disfrutar, y tanto, con este soneto de rima continua que te has marcado para darme en medio del alma. No me podré acercar ni por asomo por mucho que escriba.

Con mi abrazo fuerte, andarín.
Salva.



Caminar contigo

Siempre pienso en tu estampa caminando
por senderos hermosos y floridos,
escuchando los miles de sonidos
que regalan los campos, ¡meditando

en las causas en las que estás luchando!
Gustaría detrás de tus sentidos
ir también con mis pasos decididos
y mirar esos toxos ir pasando.

Y llegar, escuchar en Compostela,
los rumores de la gaita en la plazuela
y pisar sobre piedra noble y varia.

Resguardarme en amable soportal
del orvallo, mirar la Catedral,
y contigo su estela milenaria.
 
Mi buen amigo poeta Salva, la nostalgia se adueño de este hermoso soneto donde nos dejas ese aroma que Sevilla tiene y atrapa pero ten cuidado no vaya a ser que en otra de tus visitas te quedes por siempre en su tierra.
Verdadero placer pasear y sentir esa notalgia tan perfumada y colorida.
Te dejo un fuerte y afectuoso abrazo
El placer será siempre mío de recibir esa candela que tanto alumbra en mis espacios. Te agradezco muy mucho todas tus amabilísimas palabras que llegan de tu gran corazón. Como se dice, ¡no cambie usted nunca!
Con un abrazo muy, muy fuerte, querido Luis.
Salva.
 
A Manuelo y Carmen después de oír sus voces.


Yo me fui de Sevilla siendo niño
a una tierra más verde y más lluviosa,
pero me la llevé, junto a su rosa
que clava las espinas con cariño.

De lejos la veía echarme un guiño,
me arrastraba a su esencia, poderosa,
y la flor de azahar era otra cosa
sin Triana, ¡qué distinto era su aliño!

Cada vez que volvía era más bella
y al marcharme, de nuevo, ¡la querella!,
con la suerte y la fuerza del destino.

Cada vez se me hace más cercana
y al abrirse mis ojos de mañana
ya se han ido a Sevilla de camino.



 
Muchas gracias, amado primo. Una vez más hemos leído Carmen y yo tu precioso y sentimental poema, con lágrimas furtivas, traidoras, que aparecen en mitad de la cara, sin que uno se dé cuenta... Te queremos mucho. Un fuerte abrazo.
 
Muchas gracias, amado primo. Una vez más hemos leído Carmen y yo tu precioso y sentimental poema, con lágrimas furtivas, traidoras, que aparecen en mitad de la cara, sin que uno se dé cuenta... Te queremos mucho. Un fuerte abrazo.
Es que esas lágrimas las derramé yo cuando os escuché cantar aquella lindísima canción y claro..., Sevilla me inundó el corazón con vosotros dentro.
Mil besos con todo cariño. A mi prima la primera.
Salva.
 
Y ahora, ¿qué hago yo Pepe? Después de disfrutar, y tanto, con este soneto de rima continua que te has marcado para darme en medio del alma. No me podré acercar ni por asomo por mucho que escriba.

Con mi abrazo fuerte, andarín.
Salva.



Caminar contigo

Siempre pienso en tu estampa caminando
por senderos hermosos y floridos,
escuchando los miles de sonidos
que regalan los campos, ¡meditando

en las causas en las que estás luchando!
Gustaría detrás de tus sentidos
ir también con mis pasos decididos
y mirar esos toxos ir pasando.

Y llegar, escuchar en Compostela,
los rumores de la gaita en la plazuela
y pisar sobre piedra noble y varia.

Resguardarme en amable soportal
del orvallo, mirar la Catedral,
y contigo su estela milenaria.
Salvador a mi es fácil tocarme la fibra, pero con este soneto has ido más allá, me encanta y sobretodo me encanta ver que has vuelto con grandes energías renovadas,
te devuelvo el abrazo desde Tenerife, mañana vuelo para Madrid y domingo hablamos amigo mío
 
No me extraña, amigo Castro, Redondela, al fondo de la Ría, bañada con esa mezcla de agua dulce, cercana a la Illa de San Simón... ¡Cuántos recuerdos me trae! Yo Vigués de adopción disfruto como tú de esos entornos y puedo contemplar el ocaso tras las Cíes. No diré más que la saudade llega.
Muchas gracias por asomarte a este espacio. Estamos cerca.
Un abrazo.
Salvador.

Nota: Algo tengo preparado para ti. Ya la verás.
Este mundo es un pañuelo. En el instituto de secundaria de la Guía hice el bachiller y mi consorte es de la ciudad olívica. A pesar de no tener tanta identidad como Sevilla, tiene su encanto y el centro de influencia de los pueblos limítrofes, como mi querida Redondela.Una emoción me invada al saber que el coeditor de Eco y Latido, que mucho he leido, está cerca.
Un cordial saludo.
Castro.
 

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