Guadalupe D. Lopez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Porque tratar de ocultar una pena.
Porque tratar de ocultar un dolor.
Porque tratar de frenar las lágrimas
que salen desde el corazón.
Y que cuelgan de mis trémulas pestañas
como gotas cuajadas de rocío,
provocando en mi pecho un sollozo
y en mi alma un intenso frío.
Me veo reflejada en las letras de tu nombre,
parezco una extraña cuando río,
o tal vez, es el tiempo que me ha arroyado a su paso,
dejándome un gran vacío.
Cada vez que muere la tarde,
busco a mi alrededor,
algo a que aferrarme,
aparte de ir al panteón.
Mientras mi corazón tenga sus latidos
tú latirás en el,
y estarás en mi sonrisa y en cada célula de mi piel,
cómo el único que me amó,
cómo yo siempre soñé.
Porque tratar de ocultar un dolor.
Porque tratar de frenar las lágrimas
que salen desde el corazón.
Y que cuelgan de mis trémulas pestañas
como gotas cuajadas de rocío,
provocando en mi pecho un sollozo
y en mi alma un intenso frío.
Me veo reflejada en las letras de tu nombre,
parezco una extraña cuando río,
o tal vez, es el tiempo que me ha arroyado a su paso,
dejándome un gran vacío.
Cada vez que muere la tarde,
busco a mi alrededor,
algo a que aferrarme,
aparte de ir al panteón.
Mientras mi corazón tenga sus latidos
tú latirás en el,
y estarás en mi sonrisa y en cada célula de mi piel,
cómo el único que me amó,
cómo yo siempre soñé.